Escribiendo desde el balcón
Hola!
Hoy es domingo al mediodía. Estoy sentado en el balcón de la casa de Ksenija e Lokavec, admirando el imponente verde de todo alrededor: el valle, los cerros, las huertas. De vez en cuando me interrumpe algún escarabajo volador de un furioso verde fluo, interesado en el mate que tengo delante.
Ya sabemos que en el campo todo lo vivo se evidencia mucho más que en la ciudad. Sin embargo, en primavera la naturaleza deja de lado toda sutileza. No sólo por el ya mencionado y omnipresente verde, sino también por los pájaros que nunca dejande cantar, los árboles en flor, los bichitos que vuelan, se arrastran o caminan, las abejas y abejorros que revolotean alrededor de las flores, los gallos desvelados que cantan en cualquier momento del día, los grillos, las cigarras, las esporas de los arboles volando en masa, etc. etc. etc.
Les confieso que me ha pasado de venir al balcón exclusivamente para escuchar… lo encuentro una inagotable fuente de inspiración y energía para cargar las pilas. Ademas, el finde pasado fuimos con Ksenija y su mamá a recoger flores, que luego de secadas se usan para hacer te y “poción magica”… y vale decir que la mayoría del laburo lo hicieron ellas, porque en un momento agarré una lona que había en el auto y me tiré al pasto, a sentir el vientito, el aroma de las flores y -por supuesto- el inevitable canto de los pájaros.
En suma, muchachos, acá la naturaleza PEGA.
Los que me conocen saben que de chico no me gustaba salir al caminar al sol o al verde o a lo que fuere (crecer en Buenos Aires no ayuda mucho que digamos, tampoco)… y mírenme ahora! Escribiendo embobado sobre pajaritos, arboles y bichitos. Jipi sucio bañate!!!!!!
(en defensa de mi antiguo yo, estoy escribiendo esto en un teclado infrarrojo conectado a una PDA, y admito me encantaria conectarme y chequear mail, slashdot, la wiki, si hay novedades sobre el Civilization IV o el Spore, y tantas otras cosas… pero siempre desde este balcón!)
Volviendo al tema, estuve sacando fotos de una misma vista a lo largo de estos 3 meses que estoy acá (la vista desde la ventana de la cocina en Lokavec), para saciar otra de mis pasiones, que es el paso de Tiempo. Miren si no es interesante…
Aquí (y en toda Slovenia y otras partes de Europa seguro que también), el paso del tiempo es groseramente evidente. Luego de que la nieve se ha derretido, empieza a subir la temperatura, arrancan las lluvias, llegan nuevos pájaros, los bares sacan las mesas a la calle (por más que sigan hacindo 8 grados!) Si hay solcito, es primavera, y no se hable más! Por otra parte, aquí de una semana a otra el pasto puede crecer unos buenos 10 centímetros, los ciruelos teñirse de blanco, o madurar las cerezas (únicamete por 2 semanas al año!!!!).
En fin, estoy seguro que nada de esto será gran revelación para la gente que conoce el campo. Es más, estoy seguro que algún lugar del sur argentino es calcado de estos paisajes (por algo habrá tantos eslovenos en Bariloche)… pero para el que escribe estas líneas, esto es nada menos que un pequeño paraíso.
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Escrito el 23 de Mayo de 2005 y archivado en Fotos.
Etiquetas: El idioma esloveno • Reflexión • Vida en Lokavec.










Es notable como la naturaleza avanza por sobre la producciòn humana (en la foto final, ya no se distingue huella de vida humana). Y ademàs, ¡si pudièramos escuchar esos paisajes, advertirìamos aùn màs ese efecto!
En fin, otra vez la sana envidia. Un beso, mami.