Pequeños placeres que tiene Eslovenia: el café a la turca
Hoy estoy posteando bastante… digamos que no me puedo concentrar mucho en el laburo… ¡hace calor!!!
En la oficina hay una señora que limpia que es de Bosnia. En realidad, la mayoría de las señoras que limpian son de Bosnia, pero bueno, eso es otro tema.
Lo bueno de esto es que, además de ser una mujer super charlatana y muy alegre, Ružica, tal es su nombre, prepara un café a la turca de no creer! Claro que aquí la cultura turca llegó a través de Bosnia, país que a su vez estuvo directamente influenciado por el Imperio Otomano, y no a través de los judíos sefaradíes, que es el pueblo mediante el cual la mayoría de los argentinos conocimos esta exquisitez cafeínica.
(¡¡qué oración más larga!!!)
Bueno, nada, quería compartir la alegría de tomarme este café en pleno verano. Chau!
Entradas relacionadas
Escrito el 23 de June de 2005 y archivado en Mi vida en Eslovenia.
Etiquetas: Bosnia • Café • Pequeños placeres.






… y placeres evidentes de NO estar aquí….
En este momento estoy tomando un cortado decente (es un decir), en envase de telgopor, con una medialuna de grasa finita, mientras me sacudo la modorra de empezar a laburar. Aquí también hace mucho calor, por la calefacción. Afuera está precioso, con un sol de invierno y apenas 10º C de temperatura. Dan más ganas aún de vagar …. u holgazanear…
Que tengas un buen día
Gracias Ma
Aquí estamos empezando un nuevo jueves, con toda la atención en que mañana vamos para Trieste para -según trascendidos- finalmente terminar con el papeleo from hell.
Niños, don trai dis at joum!
Leyendo el link (¿lo armaste vos?!), está muy bueno!!!!
Digo, leyendo el link, recordé que en Buenos Aires existe una disposición legal muuuuuuuuuuy antigua que obliga a servir el café en los bares acompañado de un vaso de agua. ¿? Habría que investigar cuándo y cómo se gestó, pero es probable que un turco haya metido la mano ¿o el fez?
Saludos desde Francia!
Yo al café turco lo conocí en los restaurantes árabes y me encanta.
Aquí se consigue pero es “café oriental” porque se toma en los restaurantes armenios (que son muchos gracias a dios) y como sabemos los armenios odian a los turcos.
Juli:
Sí, complicado el tema de la enemistad armenio-turca. Sin embargo en Buenos Aires tuve la gran oportunidad de tocar con músicos armenios, turcos, árabes y judíos sefaradíes, y universalmente todos disfrutaban del “café turkÿ” =)
Quizás era porque en Buenos Aires todos se sentían lejos del terruño, y entonces se unían en su compartida medioorientalidad… Anyway, creo que si algo va a salvar a este mundo de la explosión, es la cultura, ¿no?
Gracias por el comentario, y te devuelvo los saludos!