Resultados del Concurso de Miércoles IV - Receta de Bife Liublianense
Y llega otro miércoles, lo que significa doble post (y yo a las corridas con regalos, cosas de último momento, interesantes propuestas musicales y siguen las firmas). En fin, uno se debe a su público (???)
El concurso de la semana pasada fue en realidad una competencia de sana originalidad. Y para ser honestos, nuevamente el amigo Pejiguera se consagró ganador. Su poesía con historia y todo se llevó la palmas. ¡Grande JoséLuí! Las tardes sabatinas parecen que lo inspiran, señor! Me saco el sombrero, vea.
Como siempre, y como quien escribe es un zurdito jipi roñoso, el ganador es en realidad todos. Y en esta ocasión, para no ser de otra manera, vamos con otra receta, que en realidad nunca la comimos, porque queremos llegar vivos a los 30.
Ljubljanski Zrezek [Bife Liublianense], receta del libro de cocina de Rožica
Aclaración para los no argentos: “bife” le decimos los argentinos al “filete”, al “bistec”, al “filet mignon”. Léase: cacho ‘e carne vacuno grandote (pero ojo, aquí es sin hueso).
Preparación de 1 bife (o sea, multiplicar por la cantidad de comensales que se animen)
- Aplastar un bife (ni idea de qué carne usan estos herejes, supongamos nalga) con un martillo, pero sin engolosinarse mucho (que no quede demasiado finito, ¿ok?).
- Cubrirlo con una feta de queso y otra de jamón cocido (de York, para los españoles). Doblarlo cual pañuelo y atravesarlo con escarbadientes (cantidad necesaria).
- Pasar por harina, huevo y pan rallado.
- Freír en grasa caliente durante 10 minutos de cada lado, a fuego no muy fuerte y moviendo la sartén continuamente, para que no se pegue.
- Respirar hondo y servir.
Sí sí señores, esto es carne frita en grasa. Tenemos animales muertos por doquier, productos lácteos, huevos… un auténtico banquete antivegetariano. ¡Salud!
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Escrito el 16 de Noviembre de 2005 y archivado en Sin categoría.
Etiquetas: Concursos • Gastronomía.






SUCULENTO!
Suculento es un eufemismo, querido Fede.
Cuando leí la receta, me hizo acordar a un lugar en Dingle, Irlanda, donde venden barras de chocolate (Mars y Snickers) FRITAS EN ACEITE y servidas con helado y crema.
Por supuesto, el aceite era el mismo donde freían el resto de los pescados y mariscos (Dingle es un pueblo pesquero). Una chica que paraba en el mismo hostel que yo laburaba ahí, y cariñosamente los llamaban “heart-attack on a stick”
En fin, el pueblo irlandés es uno de los mejores que conocí… pero no precisamente por su cocina
Gracias, Carlitos, por tu saludo sombreril y por tan apetitoso premio.
En cuanto a tu manía a los animales muertos, voy a hacerte una aclaración. En España, e imagino que casi en todo el mundo, nadie consume animales terrestres muertos, sino “matados”. Los muertos son descartados por motivos sanitarios. Si lo pensamos bien, los únicos animales muertos que se consumen provienen del agua y mueren por asfixia, aplastamiento, congelación, etc.
Hay muchos motivos para no consumir carne, pero si te paras a pensar un poco, los hay igualmente razonables para no consumir cualquier otro tipo de alimento (excepto nueces y castañas tal vez). Y morirse, se muere uno cuando le toca, ni antes, ni después. El padre de un amigo mío dice: “Si no fumas, no bebes y no comes lo que te apetece, te morirás de alguna tontería”.
Salud para todos.
Tenés toda la razón, Peji, pero obviamente sabés que cuando hablo de “animales muertos” lo hago con cierta sorna.
Yo no soy 100% vegetariano, pero desde que estoy acá como muchísima menos carne. La mayor culpa, seguro, la tiene Ksenija y su familia, que vivirían absolutamente felices comiendo frutas, verduras y nueces (y algún jamoncito aquí y allá).
Mi mayor motivo para no consumir carne aquí en Eslovenia es porque no vale la pena: es cara y no apetitosa.
El segundo es que hace mal el consumo de carnes rojas, probado de miles de maneras.
El tercer motivo es que se necesita demasiada agua potable y cereales para criar un kilo de carne. Si esa agua y cereales se destinara a alimentar al mundo hambriento, la realidad sería otra… pero ya lo sabemos, la gente que se muere de hambre en el mundo no es porque no haya comida, sino por cómo se la distribuye.
Yo elijo vivir lo más sano que puedo… pero quedate tranquilo, no soy ningún terrorista puritano de esos que no te dan la mano si estuviste comiendo jamón o esas estupideces. Todo con medida, como la giñebra… hic!
Caramba! Qué serio e interesante se está poniendo este post!
Están tan bien argumentadas las posturas, que una ya no sabe qué comer…. ¿Hay restricciones para los helados? :))
De lo único de lo que estoy segura es que las vacas argentinas se crían a campo (no tienen tanta grasa como las de crianza intensiva) y ante el aroma y la visión de un buen asado argentino o uruguayo, yo me entrego…. Ah, y también soy muuuuuuuuy frágil ante una parrillada de mariscos, sí señor.
La carne es débil……….
Serio? Interesante? En fin
Madre, permitime que agregue algo.
Sí, estamos de acuerdo, la carne es débil. Pero así y todo, la carne obedece a la mente, el cerebro gobierna el cuerpo, mind over body, etc etc.
O no?
Te lo recordaré cuando estés por engullirte un chinchulín hecho por tu hermano …. je, je
O le pido a Fede que haga lo mismo cuando te pidas una brochete de calamares en el puerto de Montevideo acompañado de un buen medio y medio … je, je