En qué andamos

Hola!

Post rapidito. Esta semana antuve con poquísimo tiempo porque tenemos varias cosas entre manos.

La más importante, sin lugar a dudas, es que este lunes Ksenija defiende su tesis de grado en Etnología y Antropología Cultural. De acuerdo a como parecen ser las de tesis de etnología, es bastante diferente a lo que yo conocía. Por ejemplo, la defensa es en una biblioteca en Ajdovščina (no en la Facultad), ya que la tesis versa sobre la vida e historia de una familia local a lo largo de 189 años desparramados en 5 generaciones. Entonces, todo el mundo (profesores y alumnos) viajan 90 km para presenciar la defensa, con muestra, tour de la zona y degustación incluida! :-)

En otro orden de cosas, se está moviendo mucho el ambiente musical. Estoy empezando a acompañar regularmente a grupos de odaliscas (!!!!!), en sus clases semanales. Además, por ejemplo el martes pasado grabamos una pequeña participación tocando música clásica de la India para un programa para chicos en la televisión nacional.

En el laburo las cosas también se están complejizando, con nuevos temas, tareas, gente, y -claro está- estrés. Pero bueno, el trabajo es el trabajo, que además de ‘dignificar’, significa mi única posibilidad -por ahora- de estar aquí legalmente.

En fin… escribiré prontito!

El maravilloso mundo de los impuestos

Como en muchos países, a los contribuyentes impositivos (léase, a toda la gilada) les llega por correo, a principios de marzo, los divertidísimos formularios de declaración impuestos. Mediante ellos, uno debe apuntar detalladamente sus ingresos y egresos durante el año que pasó, con objeto de constatar el saldo impositivo ante el Gobierno. De uno haber pagado más impuestos de los necesarios, se le depositará en su cuenta la compensación.

(sí, ya desde el vamos suena raro, pero sigan leyendo).

Como buen contribuyente que soy, 100% insertado en la burocracia eslovena, a mí también me llegaron estos formularios. Y así fue que me dispuse a la tarea. Resulta que, si bien el sistema quita una GRANDÍSIMA tajada de lo que uno gana, hay maneras de hacer que el gobierno le devuelva algo de plata a uno. ¿Cómo? Simple. En estos formularios uno debe declarar todo lo que se gastó en ciertos rubros preferenciales subvencionados por el Gobierno, y al fin del proceso se termina pagando menos impuestos.

¿Quienes saber cuáles son estos rubros?

Seguros de vida, medicina adicional, medicamentos, material de estudio, educación (cursos, talleres, etc), libros, contenido audiovisual y equipamiento para conexión a Internet.

Ahora relean los últimos tres ítem. Libros (cualquier libro!), contenido audiovisual (música y películas!!!) y equipamiento para conexión a Internet (modems, routers, placas de red…).

En Argentina, claro está, nada de esto existe… o al menos no cuando uno está empleado en relación de dependencia, como es mi caso. Entonces se entiende que yo no haya guardado mis facturas durante el año pasado, o al menos no las de, por ejemplo, DVDs, discos o partes de PC. Teniendo en cuenta que el año que que pasó fue cuando armé mis dos máquinas, compré algunos CDs y DVDs, podría haber hecho una diferencia. Pero como dijo Jamie Ross, nobody told me nada!

Pero no todo es un cuento de hadas, claro está. La otra cara de la moneda de los impuestos se vivencia, por ejemplo, en los concursos. Si uno se anota en un concurso para ganarse un auto y tiene la suerte de salir elegido… ¡tendrá que pagar el 25% del premio en impuestos! Yo tardé un rato en digerir el concepto, que como mínimo me parece discriminatorio (efectivamente los concuros no son para todo el mundo), pero luego más o menos me acostumbré.

En fin, ya este año guardaré la factura del DVD de Los Pitufos contra Godzilla o del taller de armado de repulgues de empanadas.

Enfin!

Apuntes del CeBIT III: el subcontinente Indio

Teniendo en cuenta mi larga e indecente relación con India y afiliados, no es sorpresa que me haya colgado a hablar largo rato con Indios, Pakistaníes y Bangladeshis. Sí, tenía otras cosas que hacer, pero bueno, no se puede todo. Además, la cordialidad y simpatía de los Indios siempre es un buenísimo antídoto contra la flema germana y/o la parquedad sinocoreanotaiwanesa, no?

¿No?

Anyways.

Traten de mejorar estos precios, muchachos.
Las empresas indias tenían todo un subsector del pabellón. Stands como estos había, fácil, docenas. Infaltable, claro está, el peinado de los expositores.

Párrafo aparte merece esta compañía de Bangladesh, Dohatec. Por un buen rato estuve hablando con la señora Luna, chairman (or chairwoman, ¿no?) de la empresa, un poco sobre negocios y mucho sobre la cultura India, ya que Bangladesh la comparte ampliamente. Cuando intercambiamos tarjetas, inmediatamente fueron mis ojos hacia su apellido… y la señora me dijo “no intente pronunciarlo”. Ja, me dije yo, al leer y pronunciar correctamente Shamsuddoha. No es por hacerme el banana, pero luego de haber absorbido tantos discos del recordado Ustad Nusrat Fateh Ali Khan, la pronunciación no es tan difícil ya (nota: miren el nombre del primer tema de este disco).

Qué sé yo, este tipo de cosas son las que me hacen sentir bien… como charlar sobre música con la dueña de una empresa Bangladeshi de tecnología, en el medio del caos del CeBIT. ¿No les parece?

Aquí es donde trabaja la señora Luna.
Esto ha sido todo por hoy, la seguimos mañana!

Veinticuatro de marzo

Hace 30 años, en la República Argentina, la Junta Militar tomaba el poder por la fuerza, que iniciaría la más negra y sangrienta dictadura militar que el país había (y ha) visto hasta entonces. Como resultados arrojaría, además de miles de historias personales de miedo, humillaciones y oscuridad, una generación entera sesgada, un país fundido, y una herida que, aunque parezca mentira y hasta cliché, sigue abierta.

30.000 desaparecidos. Los que se salvaron de la guadaña, huyeron al exilio. Algunos de estos volvieron con la democracia, en el ‘83. Otros se fueron quedando. Otros ya no piensan más en volver.

Se dice que todos los estadounidenses mayores de 45 años recuerdan en forma clara el día en que el verdadero gobierno de los Estados Unidos asesinó a Kennedy. Todos recuerdan qué estaban haciendo, al detalle más mínimo. Aquí en Eslovenia, similarmente todos saben qué estaban haciendo cuando falleció el Mariscal Tito, en el ‘80. Por consiguiente, creo que todos los argentinos tienen que recordar que sintieron aquel fatídico 24 de marzo de hace ya treinta años.

Pensándolo bien, treinta años no es nada, gente. El país donde nací y sus hermanos siguen padeciendo visiblemente las consecuencias de aquel período, negro para toda la región.

Y como el olvido es un fantasma demasiado conocido, les propongo algo. Consíganse un interlocutor radicalmente opuesto a vuestra ideología, y aprovechen el aniversario para intentar charlar civilizadamente al respecto. Si no se pudo, pues putéense, cáguense a gritos, insúltense de arriba abajo.

Pero por favor, no dejen pasar el aniversario. Es demasiado peligroso.

Apuntes del CeBIT II: por el mundo

El pabellón 8 del CeBIT estuvo completamente dedicado al outsourcing, oséase, a las compañías que, en lugares más baratos del mundo (India, Argentina, Rumania son algunos ejemplos) , venden sus productos y servicios informáticos a países ricos como los EEUU o Europa.

Lógicamente, siendo la clase de persona que soy, pasé bastante rato por este pabellón, a saber…

Inevitable
Software de Palestina y Jordania. ¿Quién se lo habría imaginado, no?
Uno de los mejores stands, por LEJOS, era el de nuestros amigos los Serbios. El cuadriculado que se ve en la foto es porque estaba proyectado en un grandote videowall, claro está.
Los vampiros tenían una buena parte del pabellón, debido a su bien ganada fama como excelentes proveedores de software. Ahora bien, ¿tenía que ser TAN obvio el nombre de esta companía?
¡Poderes de los Gemelos Cirílicos, actívense!
He aquí a los turcos, que en Hannover claramente jugaban de local…

Y como no podía ser de otra manera, el cartel de bienvenidos tenía que estar en varios idiomas… ¿no?

¿y el uruguayo dónde está? =)

Esto ha sido todo por hoy muchachos. Nos vemos!

Apuntes del CeBIT

Un servidor es, desde hace muchos años, usuario del sistema operativo Linux, tanto en la oficina como en casa. Si bien este blog no es sobre tecnología ni nada parecido, quería así y todo compartir con mis amigos y colegas algunas felicidades encontradas en el CeBIT ‘06.

Tux y Yo! (perdoname Tux, este post sale desde una Windows box… enfin)
Chuck vs Chuck!
La mejor DB del barrio, con su stand.
Elija su conección wireless y cuélguese, mi amigo!
El mejor antivirus (pago) del planeta, con su stand, claro.
Referencias para caídos del catre Tux: mascota oficial del sistema operativo Linux. Chuck (algo así como Carlitos en inglés): mascota oficial del sistema operativo FreeBSD. MySQL: la base de datos libre y gratuita, abierta y totalmente comunista que va a dominar al mundo, matar nuestros hijos, secuestrar nuestras mujeres, y robarnos todos nuestros puestos de trabajo!Tengo 210 fotos de la expo, en su mayoría con “un post detrás”… así que tenemos material para rato, chamigos! pd: sí, volví!

Una buena elección

Tal es el copy de esta publicidad de gas natural.

Yo entiendo que el gas sea eco-friendly, más seguro y económico… pero poner a un infante encendiendo una hornalla, ¿no será mucho?

¿O acaso aquí en Eslovenia no hay tantos accidentes con el gas cocinístico? Hmmm, ¿quizás tenga que ver conque un buen número de hogares no tiene gas natural en la cocina, y se arregla sólo con electricidad?La verdad que no, no entiendo, esto me supera. No hay forma de justificar a un niño prendiendo la hornalla… ¿o se me escapa algo? Sí, seguro que es eso, mi mentalidad sudaca ante la publicidad europea… :-)

Por favor que alguien me explique

Visto hace unos cuantos días, cuando el Carnaval estaba en su apogeo.

Disfraces: una pseudoreina celta, un ángel demasiado sacerdotal (hasta ahora todo normal, ¿no?), y algo que se entrevera a la distancia…

…o sea, esto:
Sin palabras… sólo pido que me expliquen!

Disculpas

Lo lamento, pero no estoy teniendo un minuto para darle bola al blog.

No quiero dar excusas, pero realmente entre el trabajo, los ensayos y todo lo demás, estoy saliendo de casa antes de las 8 y llegando luego de la medianoche. A Ksenija la veo en figuritas!

Anyway, eso. En cuanto tenga un poco más de tiempo escribo algo. La verdad es que me hincha soberanamente no poder escribir, disfruto escribiendo y además tengo bastante material interesante para compartir… pero bueno, todo no se puede.

En fin, un abrazo desde acá.

¡Somos étnicos y nadie nos lo dijo!

Atención: este post fue escrito la semana pasada. Estoy compilando toda la info del pasado CeBIT para vuestro placer ocular… pero mientras tanto, sigamos con lo siguiente, que no es lo actual, sino lo siguiente, que es lo que sigue.

En una galería subterránea cercana a la oficina (el podhod de la calle Linhartova, para los que conocen) hay muchos locales de todo tipo. Panaderías, un restaurant “de mar” (sólo preparan frutos de mar), una disquería, un cerrajero, agencias de viajes, locales de ropa, regalerías y etcéteras.

Uno de estos etcéteras es un negocio de artesanías y ropa “étnica”. Miren la marquesina nomás:

Los lugares desde donde el Intershop Petra importa son dos, y uno de ellos, es nuestra lejana y exótica Latinoamérica.
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