Actividades de un domingo de abril
Si bien me acosté a las 4 y media de la mañana, a las 10 no pude dormir más.
Chequear mail, blogs, Internet, noticias, ideas.
Sin ganas de cocinar, ir al supermercado. ¿El botín? Un libro de cocina vegetariana, una cortadora de verduras de SUPERACEROALEMÁN, un kilo de helado de stracciatella, un juego de auriculares+micrófono, 1 botella de salsa de soja clara, un paquete de nueces surtidas, una cuchara de madera, un poco de cebolla de verdeo, un triturador de ajo, unos marcadores para tablero, unas barritas de sésamo y miel y una barra (¡king size!) tipo Mars (para Ksenija). Todo por unos aceptables 45 euros.
Comer la mitad del helado (la otra es para Ksenija) al solcito primaveral, mirando la (poca) gente pasar.
Escanear negativos de mi primer viaje a Europa, donde conocí España, Irlanda, Hungría, Rumania y por supuesto Eslovenia (todavía usábamos cámara con rollo, qué vintage!)
Hablar por teléfono con mi hermano en Buenos aires, que hacía mucho que no lo hacíamos. Me cuenta que se quiere armar un “cine” en su próxima casa.
Probar el Cloud, uno de esos juegos inclasificables, increíble por donde se lo mire. Altamente recomendable para un domingo a la tarde.
Leer un poco de los Unfinished Tales de JRR Tolkien, ahora notando muchísimas más referencias al Simbolismo Tradicional que antes. Gracias René Guénon por hacer de mi mundo un lugar mucho más rico y perturbador
Practicar un poco de ney, escuchar Genesis como hace mucho tiempo que no lo hacía.
Aaaaaah, los domingos.
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Escrito el 23 de April de 2006 y archivado en Uncategorized.
Etiquetas: Cotidianeidad.






que suerte que tenés un blog en el que entre tantas cosas interesantes contás las actividades de un domingo cualquiera. lo digo porque cuando les llegue el primer vástago vas a leer lo que has puesto y se te piantará un lagrimón. si, lo digo de pura envidia.
por lo que compraste en el super y por el precio se trata sin duda del lidl, o me equivoco?
totalmente de acuerdo… por eso me alegro de haberlo podido haber hecho!
Y no, no fue en un Lidl, sino en el benemérito y nunca bien ponderado Spar de CityPark (centro comercial más grande de Ljubljana, para los que no conocen), que nos queda enfrente de casa.