Eslovenia, mi retiro espiritual
Suena a grandioso el título de este post, pero el otro día me puse a pensar, y realmente me parece que si no es un “retiro espiritual” como se suele entender, al menos mi estadía Eslovenia está provocando resultados similares.
Me explico.
En mi familia (ver el quién es quién), el lenguaje, los idiomas y la cultura son altamente respetados. Por consiguiente, no sorprende que todos tengamos un uso del castellano un tanto, digamos, especial (algunos, con razón, piensan especial como Olimpíadas Especiales, je)… al punto de recordar alguna que otra noche de sábado quedándonos con mi madre, hasta altas horas de la noche, conjugando el subjuntivo del verbo satisfacer (”que yo satisficiericiera o satisficiericiese”, “que tú satisfagocitaras o satisfagocitiéresis”, etc).
Además de esto (que debe espantar a más de uno), con el grupo de amigos con el que crecí siempre tuvimos gusto por la ironía, el sarcasmo, los juegos de palabras (en varios idiomas, ¡glup!) y el uso de la lengua en general (mentes sucias, no me refiero a eso!).
Todo muy bonito. Ahora pongamos fast-forward a febrero de 2005. Quien suscribe, recién llegado a Eslovenia, tiene que hacer las primeras armas con el esloveno, idioma que es, a todas luces, difícil. Uno de los capitales más fuertes que uno tiene, se ve anulado de un plumazo. ¿Querés aflojar una situación tensa con algún certero bocadillo? Olvidate. ¿Querés citar una referencia común para animar una velada medio aburrida? Menos todavía. La risa, se sabe, es una válvula de escape muy necesaria… que en mi caso se vio reducida en un gran porcentaje, por la sencilla razón de que no soy taaaaaaan gracioso en inglés, y en esloveno recién ahora (año y medio después) empiezo a dar mis enclenques primeros pasos.
Como con la mayoría de la gente aún me sigo manejando en inglés, me han hecho notar algo interesante: cuando hablo en castellano, soy otra persona, más relajada, menos nerviosa, más alegre, más sonriente… ¿fuerte, no?
Entonces, traigo a colación todo esto porque creo, como dije al principio, que mi vida en Eslovenia me está sirviendo para hablar menos, escuchar más, y prestar atención a lo que pasa a mi alrededor y, en especial, en mi interior. Reitero, no se imaginan lo difícil que es, pero creo que está sirviendo y, además, no sé si podría haber llegado a experimentar todo esto en otra situación. Seguro, en Buenos Aires no habría tenido los bajones que ocasionalmente tuve aquí, pero tampoco los insights que los acompañaron.
¿Qué saldrá de todo esto? Sólo Dios(*) sabe, pero este “retiro espiritual”, no buscado concientemente pero cada vez más aceptado, ya está rindiendo sus frutos.
(*) inserte el nombre de su Dios Personal aquí.
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Escrito el 19 de Junio de 2006 y archivado en Sin categoría.
Etiquetas: Cotidianeidad • Narciso • Reflexión.
Epa! Un año atrás escribía Druga Godba 2005: Tengir Too, Música y Canciones de Badakhshan, Academia de Shashmaqam y Se murió Sadosky






Una de las razones por la que me gusta tu blog es por como escribís. Otra, porque siempre relatas vivencias con las que me siento altamente identificadas. Es duro vivir afuera, se extrañan muchas cosas, personas…pero tambien se aprende.!
Muy lindo post.
Te agradezco los elogios de corazón, Tanguera.
Tenés mucha razón en lo que decís… sin ir más lejos, la verborragia y el placer por la palabra que uno tiene dentro no se muere, en nuestro caso se transforma en “toneladas de amor tipeado” (gracias Toro) en blogs, diarios, emails, etc. O no?
Mmmh, vamos a ver.
En castellano sos más relajado, menos nervioso, más alegre y sonriente que en inglés, pero estando obligado a comunicarte en este último idioma(como mejor alternativa a sólo poder decir en esloveno “quiero té de frutas”) es que tenés tus insights? Qué es, un retiro espiritual de la unión de los hermanos flagelantes?
Anonymous: no entiendo tu última oración. Lo que quise decir no es que por hablar inglés tengo los insights, sino por hablar muchísimo menos, y cuando lo hago, encima en inglés, que definitivamente tiene otro carácter que el castellano. Sentendió mejor ahora?
creo poder entender lo que planteas, especialmente después de haber estado en casa de una amiga que le alquilaba una habitación a un francés de intercambio, casa que se había convertido en una especie de parlamento europeo, con alemanes, ingleses, franceses y algún español. Hasta que los tipos no aprendían buen español, eran de lo más aburridos (y creo que uno les resultaba aburrido)… eso sí, etanol de por medio, shomo’ todo’ amiggggo bo’
una de mis mayores angustias cuando pasó por mi mente la posibilidad de vivir en Eslovenia fue justamente esa, que por un tiempo en muchos momentos iba a estar “sorda” y “muda” y además incapaz de leer cuestiones tan cotidianas como un menu o un contrato de trabajo, y por supuesto que en inglés había cantidad de cosas que me eran imposibles de expresar como un buen juego de palabras.
¡Mi hijo MONJE TRAPENSE!
Ay, ay, ay…. es muy serio lo que escribís. Aún me debato entre alegrarme o llorar por los rincones. Tengo que pensarlo, me ha dejado un gustito a “saudades”, pero lo que importa es cómo te sientas vos.
¿Y CÓMO TE SENTÍS VOS, eh?!!!!!!!
Muchos besos (internacionales, gracias a Dios).
Lo que se entendió perfecto es que eso es lo que quisiste decir. Por supuesto que dijiste una cosa completamente distinta.
Hola Carlitos!!
Soy Miguel, soy peruano y estoy casado con una Eslovena, vivimos en Perú, pero estamos pensando seriamente vender todas nuestras pocas cosas y mudarnos a Ljubljana.
Cuentame un poco como está la cosa para los latinos, yo soy abogado y no se que tan facil sera conseguir trabajo por alla. En primera instancia no me preocupa trabajar de abogado o de carpintero, eso es lo de menos. Espero que me cuentes un poco y me des unos alcances.
Un fuerte abrazo y felicitaciones por la pagina que esta muy buena.
Miguel
Miguel: gracias por tu comentario. Con respecto a mi experiencia sobre “cómo está la cosa”, es bastante particular.
En tu caso, al estar casado, tenés mejor posibilidades de conseguir un permiso de residencia (por 3 años inmediatamente, por “reunificación familiar”, le dicen). En nuestro caso fue diferente, ya que -todavía- no estamos casados.
Con respecto al tema del trabajo, me arriesgo a que deberías hacer algunas equivalencias aquí, ya que la ley eslovena es (eso lo sé), complicadísima, y seguro tendrías que revalidar tu título.
El mayor obstáculo para mí fue el idioma, y eso que en general tengo facilidad. Pero si hay amor, todo se puede (suena cursi, pero se prueba todos los días).
Un abrazo y te recomiendo que mires por el blog, para más datos de este tipo (desafortunadamente no lo tengo ordenado por ‘categorías’, pero tiempo al tiempo).
Madre: suena raro esto de aclarar cosas privadas por este medio público, pero bueno, qué sé yo.
Releí los comentarios y quedé algo así como un mal hijo que no contesta a la angustia de una madre o algo similarmente telenovelero.
Si alguien otro se pregunta qué pasó, simple: algunas cosas las arreglamos por línea privada, como dicen en la tele =)