Por Dios qué cansancio
Hoy estuvimos desde las 9:30 hasta las 20:00 en el nuevo depa, Ksenija, Rožica y yo, laburando sin descanso.
Nos duele todo, sí, pero al menos hemos avanzado mucho (si bien a mí me costó reconocerlo, la verdad sea dicha). Pintamos el hall de entrada (dos veces, una vez se nos vino toda la pintura y hubo que rasquetear, enduir, lijar y pintar de nuevo), lijamos y pintamos la cocina/comedor, movimos armarios (con televisor de 14″ blanco y negro incluido) a la cocina, lavamos pisos, paredes, techos. Me ensañé personalmente con el horno, las hornallas y el extractor de aire, que tenía más grasa acumulada que el taller de Pappo, quienes a fuerza de Cif, viruta de acero y detergente quedaron limpísimos.
Párrafo aparte merece la proeza de Rožica quien, a su vez, se ensañó con el baño, que desde ya era el punto más flaco de la casa. No sólo lo peinó de arriba abajo con varios líquidos limpiadores, sino que también enduyó todas las paredes, pintó, lijó, lavó y un largo etcétera.
Ahora lo que queda es seguir limpiando y mover los muebles a su ubicación definitiva, para ya poder mudarnos (en teoría, hasta que no conectemos Internet, ni loco!). Hablando de Internet, la opción más barata era por cable, pero incluyendo un paquete mínimo de canales, y por eso entonces aceptamos la oferta de un televisor viejo que había en casa de Ksenija. En otras palabras, no nos da pagar por 60 canales para tener sólo Internet. Creo que tenemos National Geographic, Cartoon Network y TVE (y el Vaticano Online!). Después veremos si sirven de algo
Eso muchachos, me voy a dormir! Bai!
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Escrito el 25 de Junio de 2006 y archivado en Sin categoría.
Etiquetas: Cotidianeidad • Crónica.






¡Gracias, Rozica! Era completamente indispensable el aporte (organización y modos de trabajo)de alguien tan “polenta” como vos. ¡Por Dios, qué jornada!!!
Carlitos, con el Vaticano on line tenés asegurado el sueño, sin gastos extras en somníferos y otras yerbas