Lavando platos para los sin techo
Hoy a la tarde fui por primera vez al Centro de Día para los Sin Techo, a colaborar durante el horario de la comida diaria, lavando platos.
Paremos la pelota y vayamos por partes:
- ¿Gente sin techo en Eslovenia? Sí, a pesar de los beneficios sociales y las redes de contención presentes, se calcula que en todo el país hay entre 200 y 300 sin techo, que si bien en cantidad es poco, recordemos que el país cuenta con 2 de habitantes sólamente.
- ¿Qué es el Centro de Día para los Sin Techo? Es un centro donado por las Hermanas Ursulinas (traducción mía, sepan disculpar) y operado por voluntarios. Se sirve comida caliente todos los días de la semana, y quien lo desee también dejar su ropa para ser lavada y planchada, darse una ducha caliente e incluso recibir ropa nueva, todo en forma totalmente gratuita.
- ¿Lavar los platos? Sí señores. Los que me conocen saben que la tarea no me cuesta nada, y si bien no es una ciencia exacta, me sale bastante bien
Desde chiquito tengo la costumbre de lavar y refregar, y desde un tiempo a esta parte le agarré una vertiente más karmayógica a la cuestión, por lo que lo disfruto más aún.
Y eso nomás, estuve lavando platos constantemente durante una hora seguida, y de verdad fue una muy linda experiencia. Las historias que se ven en este Centro son todas fuertes, pero así y todo se respira un ambiente de cooperación y buena onda que revitaliza.
Espero seguir haciéndolo, y de a poco contaré algunas de las historias que rodean a esta gente tan especial (a ambos lados del mostrador, se entiende).
Buenas noches!
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Escrito el 3 de November de 2006 y archivado en Uncategorized.
Etiquetas: Cotidianeidad • Reflexión • Solidaridad • Vida en Ljubljana.
Epa! Un año atrás escribía Receta rápida: castañas asadas






che, con 300 sin techo que se pongan las pilas y les hagan una casita a cada uno!:mrgreen:
no se si lo habrás hecho a propósito o no, pero el título de este post lo podés asociar irónicamente con el concurso “Bailando por un sueño”, en el programa del innombrable de Bolivar… donde la gente se siente solidaria mandando un sms para que un pobre tipo le compre unas muletas a su bisabuela paralítica, eso si, bailando con Nazarena Velez o con la Prandi y armando un poco de gresca con la Casán… no sé…
por las dudas que no haya quedado muy claro, lo que quise decir es que con ese concurso la gente se siente solidaria, cuando en realidad está participando de un programa de televisión, que será bueno o malo, queda a juicio del televidente. yendo a lavar platos para los sin techo, la estás haciendo bien
Tenés razón, Fede, ¡qué son 300 sin techo para el Río de la Plata!!
En cuanto a por qué están en esa condición, me gustaría saberlo. En Baires hay lugares de ese tipo pagados por el municipio, en los que la gente puede ducharse, lavar su ropa, cenar y dormir. Pero a la mañana siguiente tienen que dejar el lugar y pueden volver por la noche.
Espero con impaciencia los motivos que tienen los eslovenos sin techo para estar como están. Aquí en Buenos Aires los casos son a veces increíbles.
Lo seguimos charlando con más tiempo y según las directivas del patrón del blog
Cariños para todos, ¡bien, Carlitos!
Fede: se entendió, donguórri, bo!
Madre: las razones son variadas. En su inmensa mayoría, los sin techo en Eslovenia son los llamados “klošari”, que son personas que por un u otro motivo cayeron en el alcoholismo y nunca pudieron salir: y viven en la calle, y piden plata para seguir el vicio.
(leo lo que escribí y suena feo, pero no lo digo juzgando, es así como es la cosa, y a todos se ayuda, sin discriminación sobre el motivo de la falta de hogar).
Sigo.
Otra característica que me chocó bastante fue sobre los jóvenes sin techo: en gran mayoría, son adictos. Me costó mucho tragar tamaña generalización, pero luego de preguntar y averiguar, las redes de contención existen y funcionan (tenemos una directora de un Instituto Regional de Trabajo Social en la familia), y que entonces los jóvenes que piden plata son porque se vieron forzados a irse de su casa, no pueden mantener un trabajo, o simplemente no pueden dejar la droga. A esta gente se la ve por la calle con carteles de “tengo hambre”, por ejemplo, pero como sabemos, si una persona tiene hambre en Ljubljana, puede comer al menos una vez al día, todos los días, y en buena cantidad.
Otra más y me voy. El primer día que fui al Centro de Día, conocí un caso que me dejó pensando. Un tipo de unos treintaypico de años se estaba vistiendo luego de la ducha, con buena ropa, gel en pelo, cadenitas en el cuello, etc. Por un motivo que no viene al caso, también comprobé que hablaba inglés. ¿Cuál era la historia de este muchacho? Era un jugador, que había perdido casi todo debido al juego, y si bien había recuperado el trabajo, no tenía dónde dormir, y me atrevería a arriesgar que seguramente acumularía una deuda de juego importante.
En resumen, las razones pueden resultar menos “de emergencia” que lo que uno está acostumbrado, pero la necesidad existe. Y las sonrisas en los rostros de estos hombres y mujeres son sinceras y agradecidas… lo cual es más que suficiente paga para mí. Espero ir más seguido.
-”"City Folk” és una iniciativa de la comissió intercultural de la UER (Unió Europea de Radiodifusió). Es tracta d’una sèrie documental de caràcter anual coproduïda per diverses televisions públiques europees.”, me dice mi tio Google en catalá.
Lo cierto es que hemos visto por el 33 con la patrona (y en idioma original con subtitulos!!), el capitulo de este documental hecho por RTV Slovenija. Una de las tres historias que se contaban era la de un sin techo en Ljubljana. Un señor de unos cuarenta largos que dormia en una carpa abajo de un puente en la capital. Había sido marinero, pero las vueltas de la vida lo llevaron a esa situación. Tenía un conocido que le permitía utilizar un tallercito en donde podía hacer lo que lo más le gustaba: maquetas de barcos.
cuantas directrices, chabón, yo que quería asomarme, sacar los brazos y hasta salivar por la ventanilla, creo que ahora no podré hacerlo…
Hola Carlitos! El trabajo solidario dignifica y llena el espiritu, todos tenemos que realizar trabajos solidarios en alguna O.N.G., yo tengo lo mio…ya que soy Bombero Voluntario y tengo para contar muchas historias bravas en esta exigente profesión estando permanentemente en guardia (de dia o de noche) para acudir con mis compañeros de la Dotación en AYUDA y AL RESCATE de gente que han sufrido siniestros de todo tipo y con la enorme sastifación a la vuelta al Curtel “del deber cumplido” Juan Carlos, ALIAS CAMBA que en buen guarani quiere decir Negro chau Chamigo!
Che, adhiero a don Diego, aunque tal vez justamente esa advertencia sea para gente que visita el blog y vos tenés que censurar porque es inaceptable en un blog tan educado como este.
¿Es así?
Esto me hace acordar a las capacitaciones que realizaba en el interior: los que llegaban puntuales se comían el garrón de escuchar “aguardamos unos minutos más para empezar hasta que lleguen los compañeros (docentes)”. Y los que llegaban puntuales, en realidad eran castigados con la espera y con la prolongación de la jornada porque “empezamos tarde”….
Ay!, ¿será este un comentario pertinente para lo publicado? Dicho con buena onda, eh!!!!!!!!
Fede y madre: como bien supusieron, este nuevo cartelón NO ES para ustedes, sino para la creciente lista de anónimos que deja mensajes del tipo “quiero ir a Eslovenia a vivir, ¿me conseguís un trabajo” que dejan adjuntos a la receta de potica
Obviamente los mensajes son con buena leche y vienen simplemente de la ignorancia, y no de la maldad, pero así y todo prefiero prevenir que curar (ya que curar, en este caso, consume mucho tiempo).
camba: mi abuelo José era bombero voluntario. Madre, ¿por qué no contás algo?
Es cierto, tu abuelo materno era bombero voluntario en la Hilandería Villa Devoto, cuya brigada integraba porque “en caso de incendio en una empresa textil, no queda nada”.
Me imagino que esto no es nada frente a la experiencia de Juan Carlos (alias Camba).
Se lo tomaba muy en serio: después de la jornada laboral estudiaba, hacía gimnasia, asistía a las prácticas y todos los compañeros lo cargaban por la edad. Y, entre nosotros, ¿quién se hubiera atrevido a llamar a mi padre “abuelo” impunemente?
Pero era un aporte…
El trabajo dignificaal hombre y si tu lo hacesdecorazón y gratis muchiiiisimo mejor.
Saluda por fa si la ves a Polona Vukman.
Y a comer mucha potica y a beber medicca…provecho.