Bohinj y reflexiones varias
Como ya les había comentado antes, por tres días nos fuimos de minivacaciones al lago Bohinj, en la región de las “tierras altas”, más conocida como Gorenjska.
Más allá de las picadas que caminamos, de los manjares que comimos y los impresionantes lugares que visitamos, lo más importante que quiero interesante compartir es lo que sentí presente durante aquellos días.
En pocas palabras: para todos aquellos que tratan de explicar el mundo que nos rodea como fruto de una gran casualidad seguida de una cadena de causalidades más o menos aleatorias, sin mayor coherencia que la de la cuestionable Teoría de la Evolución, a esta gente, decía, humildemente les quisiera decir una cosita.
Si dudan de la “existencia de Dios” [1], tómense unos días cerca de la naturaleza, cualquiera sea el relieve o paisaje: bosques, montañas, playas, esteros, desiertos, cuevas, llanuras, lagos. Deténganse por un momento a reflexionar, con todo vuestro intelecto y corazón, si realmente toda la belleza que nos rodea, y lo que genera en nuestros espíritus, puede ser fruto de un capricho cósmico.
Hace casi 13 años me hice por primera vez esta pregunta, cuando con mis amigos hacíamos el Paso de las Nubes. Al llegar al mirador natural del Glaciar Frías, nos detuvimos a descansar. El paisaje simplemente era abrumador: el paredón del glaciar a la izquierda, rocas gigantescas a la derecha, el bosque abajo, y -en aquel caso- el Sol y la Luna brillando al mismo tiempo. En ese momento me dije, seriamente por primera vez, que de encontrarme yo con aquel que hubiera creado toda esa belleza, no podría hacer más que rendirle homenaje. Obviamente, teníamos 14 o 15 años, éramos los más piolas del mundo, y la vida siguió. Pero yo nunca me olvidé de lo que sentí aquella vez.
Pero volvamos al fin de semana pasado. El Lago Bohinj es, a mi humilde entender, un explícito testamento del Creador [2]. Sinceramente no encuentro otra forma coherente de explicar lo que se siente ahí, entre los mil colores del otoño, el crujir de las hojas y el silencio del lago transparente.
Se aceptan opiniones
[1]: pregunta de por sí errada, pero usémosla de todas formas para ilustrar lo que quiero decir.
[2]: nunca está de más repetirlo; no estoy hablando aquí de ninguna religión en particular, sino del Espíritu que penetra y unifica -trascendentalmente, claro- a todas y cada una de las religiones.
Entradas relacionadas
Escrito el 4 de Noviembre de 2006 y archivado en Metafísica & Vida Espiritual y Reflexiones, opiniones e introspecciones.
Etiquetas: Bohinj • Minivacaciones • Otoño • Perennialismo.






Estimado Carlitos! estoy de acuerdo contigo el lago Bohinj es estupendo y tengo gratos recuerdos de mi visita al lugar en el año 2002, pero aqui en Misiones “LA HERMOSA”, nuestra Argentina
tambien hay buenos Paisajes que dejan asombrados a los visitantes y turistas, si deseas.. me mandas tu casilla postal a mi E-mail luego y te mando un CD con fotos y musica regional de esta Provincia de mi autoria.- saludos Camba (Cherno) Juan Carlos
Cambá: quizás no quedó lo suficientemente claro en lo que escribí, pero por supuesto que los lugares impresionantes no son propiedad de ningún país. Traje a colación el ejemplo de Bohinj, pero también quise citar Bariloche y alrededores, justamente para ilustrar eso.
El tema es sobre la naturaleza desatada, no sobre la bandera del país donde se manifiesta
Estimado Carlitos,
tuve el placer de recorrer slovenia hace un mes (mi novia tb es slovena (que carajo tienen, it´s only r&r but i like it??).
conozco tb el territorio argentino (como León Gieco hice de Ushuaia a La Quiaca) y debo admitir que quedé absolutamente encandilado con su belleza.
soy vasco, y sin querer pecar de chauvinista, tengo el placer de zambullirme todos los dias en la belleza de la “Concha” de San Sebastian (playa hermosa donde las haya).
Aun asi y todo, querido Carlos, mientras has leido esta misiva, 11 niños menores de 5 años han muerto en el mundo. Ruego me permitas, el dia que nos encontramos con el elemento que haya creado todo esto, y a la par que tú le rindes tu cálido homenaje, sacar mi 9mm Parabellum y volarle los sesos al cabrón que hizo este mundo para que unos pocos podamos tener el placer de disfrutarlo, mientrás la mayoría de nuestros hermanos sufre, eso si, en espléndidos parajes.
Un abrazo
Manu Egaña
Estuve en Bohinj hace dos veranos, y cuando llamé a casa para decir que habíamos llegado bien, recuerdo que dije: ¡es el sitio más bonito en que he estado nunca!
En cuanto a la pregunta sobre el Creador, te responderé a lo gallego, con otra cuestión: ¿es el mismo Creador el de las cosas bellas que comentas y el de las no tan bonitas (taras físicas y psíquicas, guerras, terremotos, hambre, Bush…) que también abundan en el planeta?
De todos modos, entiendo perfectamente lo que quieres decir, porque yo, en contadas ocasiones, también lo he sentido.
P.D.: Esperaba una crónica más extensa y más “maruja” sobre estos días (nos hemos alojado aquí, hemos comido allá, hemos ido acullá…) Venga, vaa, che…:mrgreen:
Peji: claro que sí, Dios es uno, la gente lo llama de distintas maneras. Y también es el que creó todas las cosas “malas”, como las que citás (y tantísimas otras). El tema es que esto no quita el saber apreciar la mano del Creador (llamémoslo así para ser más ecuménicos) en todos lados: el Sufismo tiene muchos textos e historias al respecto, que quizás algún día copie por aquí.
Ya vaaaaa con la crónica, chei… ¡no se me desespere!!!
Manu: bienvenido al blog… creo que este es tu primer comentario, no? Anyway, se deduce que por lo que escribimos ambos no estaríamos necesariamente de acuerdo con respecto al Creador, ¿verdad? Al menos superficialmente, obvio. Soy conciente de las injusticias modernas en las que este mundo nos sumerge día a día, pero tengo razones para ser optimista… es más, MUY optimista. Y no, no tengo 20 años
Gracias por tu comentario, y la seguimos luego.
¡Hola Carlitos!
Cuánto tiempo sin oírte el acento. Enseguida me pongo al día.
El lago Bohinj lo tengo en mi lista de “things to do”, que cuando iba a ir (redundancia totalmente necesaria, lo juro :D) me anocheció en Bled, con la islita para nosotros solos . De hecho he ojeado un hotelito muy mono (algo carete) a orillas de él.
Tal vez no fuera un lugar tan mágico, pero apúntate esto como serendipia, casualidad o cosaquetedibujasonrisainesperada.
En las cuevitas de Postonja, iba con mi acompañante :D, los dos enamorados de las poesías de Cernuda.
Y ahí, en ese recóndito (no tanto, es por exagerar) lugar de Eslovenia, un guía francés (cogimos la excursión en inglés, que el italiano lo dominamos, pero sólo si es bajito y se deja), al acabar la excursión (demasiados paréntesis, índice de legibilidad disminuyendo), y tras decirle en bromas (que no entendió, nos miró muy mal) que queríamos llevarnos algún Proteus de recuerdo… (espera que respiro, ¿te importa que empiece un nuevo párrafo?).
Huy, qué relax, y luego dicen de los orgasmos… ¡donde esté cerrar una cadena de paréntesis! Bueno, pues el gabacho
nos dijo que lo único que sabía en español era “el diseo e una preguntad, cugia resposta no exeste”.
Ya, ya sé que es una tontería. Pero de esas que se guardan en un frasquito encima de la nevera y uno huele de vez en cuando.
Abrazo fuerte.