Chocolate Gorenjka al peso
Las últimas vacacioncitas que tuvimos Ksenija y yo fueron, como les conté antes, en Bohinj y alrededores.
Más allá del lago, los colores, el sol y demases, decidimos volver a Ljubljana lentamente, una parte en bus y otra en tren, por lo que hicimos varias escalas. La primera de estas escalas fue en Lesce, pueblito soñoliento en medio de la región de Gorenjska. Y quien dice Gorenjska, dice Gorenjka, o sea la fábrica de chocolate más grande y prestigiosa del país.
Lógicamente, al bajarnos del autobús, lo primero que hicimos fue ir a la fábrica, que si bien no se pudo entrar a la fábrica propiamente dicha, el “gift shop” valió la pena, por lo siguiente. En primer lugar, se puede comprar chocolate de “segunda selección”, roto o deformado durante el proceso de elaboración, que se vende sin caja (¡chocolate bulk!), en paquetes de 1 kg, a un tercio de su valor.
¿Resultado? Embolsamos varios kilos de esto:

Y además, cuando hacíamos la cola para pagar me encontré con esta perlita del idioma:
¿Roladas deformes?
En resumen, recomendado… si sos un gordo (de físico o de alma) como yo, claro
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Escrito el 14 de Noviembre de 2006 y archivado en Sin categoría.
Etiquetas: El idioma esloveno • Sólo en Eslovenia • Viajes y excursiones.






de las 3 tabletas de 300 gr que trajimos de Gorenjka, nos queda solo un tercio de la de chocolate amargo con avellanas. La palabra Gift, en alemán significa veneno. Por eso cuando leí en el post el nombre del negocio donde fueron, empecé a cantar ese himno tan sonado de Los chunguitos “…dáme veneno que me quiero morir, dáme veneno!…”
pa! que importa que esté cascado o deformado, si en la panza termina todo mezclado!!!!
Diego: tonz cómo se dice “Gift Shop” en alemán? Yo me pregunto si no será más fácil aprender esloveno, ya que no hay forma de relacionar una palabra como strup (veneno) con “veneno” o “poison” o, bueno… “gift”
Es como que la falta de leyes mnenomécnicas te previene la confusión anglogermánica… este, ¿qué quería decir yo, a todo esto?
fede: amén!!!
Quiero mi paquetito de chocolate amargo “deformado” pero no regurgitado para cuando vaya tu padre.
¡Qué buena manera de no desperdiciar materia prima, che! La verdad, jamás pensé en un outlet de chocolates, pero me parece genial.