Feliz cumpleaños abuela Sara, feliz cumpleaños suegro Viktor!
Hoy siete de febrero es el cumpleaños de dos personas importantes en mi vida.
La primera, cronólogicamente, es mi Abuela Sara, que de estar con nosotros en el mundo físico, cumpliría 92 años. Casi no la conocí (falleció en 1980, cuando yo tenía dos años), pero a través de mi madre supe entender a una acuariana de ley, quien no le temió al “qué dirán” ni a su propia educación religiosa al dejar a su primer marido (”un vago”) para juntarse con mi abuelo José, trabajador, honesto, buena persona… y anarquista anti religión como él solo supo ser.
Desde aquí un muy feliz cumpleaños, abuela!
El segundo aniversario es el de mi futuro suegro Viktor, el papá de Ksenija, quien hoy también cumpliría 53 años, de no ser por un accidente automovilístico que se lo llevó prematuramente en 1985. Si bien no lo conocí, sé que, desde donde quiera que esté, puede estar muy orgulloso y feliz por sus dos hijas, que este año 2007 enfrentarán con mucha alegría muchos cambios y celebraciones.
Desde aquí, alcemos nuestra copa, sin pena y con recuerdo! Chin-chin!
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Escrito el 7 de Febrero de 2007 y archivado en Sin categoría.
Etiquetas: Aniversarios y efemérides.
Dos años atrás escribía Frío + feliz cumple Pola y La derecha más divertida de todas y Otra nota de "sin mordaza".






Brindo por ellos y donde quieran que esten van a estar contentos de que los hayas recordado!:wink:
esto es parte de la inmortalidad que no promete la iglesia pero nos da el saber hacernos amar en la vida…
un abrazo!
qué bárbaro que compartas estas cosas acá, con muchos de nosotros capaz que casi extraños
Gran mina la abuela Sara!!!
Cuando ni Carlos ni su hermano mayor eran -si quiera- un proyecto, no solo se lo bancaba al abuelo José, cosa no menor, teniendo en cuenta el genio del “Aguilita”. La abuela Sara era la responsable de que todo anduviera bien: hora cocinando unos guisos de lentejas insuperables, cambiando pañales de nietos (momento en que mágicamente, desaparecían las consecuencias de una hemiplejía de lo mas molesta), llenado la heladera de su hija recién casada (que en alguna época trabajó de 6 de la mañana a 2 PM, para luego ir a la Facultad a terminar su carrera de Contador Público) o cosiendo con na calidad de la mas refindada alta costura.
Y mientras estaba en su casa trajindado, era bastante común que lo hicierea con una gata comodamente instalada sobre sus hombros, como una bufanda peluda y negra alrededor de su cuello.
Muy calladita la Abuela Sara, pero cuando abría la boca… agarrate, porque se venía una de esas reflexiones como para rascarse la cabeza…
Gran mina la Abuela Sara!!!
Gracias, rama Yoder de la familia, por tener tan buen recuerdo de mi madre!! Son reconfortantes por lo que convocan en sí y también por el afecto compartido.
Fede: me conmueven tus palabras, leo en ellas una fina sensibilidad. ¡Gracias!
Y unas palabras para la feliz coincidencia de los aniversarios!! ¿Loco, no? ¿Qué recuerdos tiene Ksenija de su papá? ¿Podrías incluir algo en el blog?
Gracias Fede por tus palabras. La inmortalidad es muy fácil de obtener, y no tiene nada que ver -al menos en esencia- con la religión organizada, así que estamos de acuerdo
Madre: le voy a preguntar a Ksenija sobre qué cosas quisiera compartir, pero así y todo les cuento esto. Ella recuerda que su papá les solía regalar a Ksenija y su hermana unos unos caramelos blandos que todavía existen en Eslovenia hoy en día, cuando coloreaban esos libritos de dibujos “sin salirse”. Esas pequeñas cosas, que le dicen.