Escuchando The Final Cut en un teleférico esloveno
Quizás no todos lo sepan. En una época fui fanático de Pink Floyd, si bien ahora ya no tanto: estoy felizmente divorciado del rock desde hace una buena cantidad de años.
Sin embargo, en octubre pasado tuve conciencia de uno de esos momentos mágicos que en realidad suceden todo el tiempo, pero que uno está demasiado apurado como para notarlos.
Estábamos de minivacaciones en Bohinj, como les conté en su momento, y nos decidimos a subir -en teleférico- al monte Vogelj. Caminamos por unas buenas dos horas hasta llegar al lugar de salida, y compramos los boletos con los minutos contados. Al abordar la cabinita, sucedió lo inesperado. En el sistema de audio del funicular sonaba, completo, The Final Cut, de Pink Floyd, uno de los álbumes más coherentes y cohesivos de la banda (si bien sin Richard Wright, pero esto es de fanáticos nomás).
No sé quién habrá sido el musicalizador, pero evidentemente sabía lo que hacía, considerando la vista…
Al bajar (del teleférico, malpensados!), y luego de pasear, sacar fotos y comer un “gulash” de animal muerto con polenta frita, el disco seguía sonando.
Entradas relacionadas
Escrito el 9 de February de 2007 y archivado en Fotos.
Etiquetas: Crónica • Música • Viajes y excursiones.






¡Cómo me gusta Bohinj Jezero! En una de las casitas que se ven en el tercio superior, hacia la derecha, pasé una semana i-nol-vi-da-ble. Se me ha alegrado la vista -y el espíritu- un montón, pero he visto otra cosa que me ha preocupado: ¿esos claros que se ven en la orilla izquierda del lago son producto de la tala de árboles? Recuerdo que había un bosque de abetos y hayas precioso ahí. ¿Ha llegado también la especulación inmobiliaria al Triglav?
La montaña se llama Vogel, no Vogelj.
Nah… para una vista así mejor un Echoes. La primera parte al menos.
¡Qué hermosura! Recordame cuando esté en Slovenia para visitarlo!!!! Y de paso comprobamos si pasan la misma música
Peji: hasta donde yo vi no, quedate tranquilo que los árboles crecen fuertes en el parque nacional Triglav. Nosotros pasamos unos días en una pensión hermosa, llamada RESMAN, que por unos pocos euros nos dieron nuestra propia habitación (con baño completo), un pantagruélico desayuno, amabilísima atención, y conexión a Internet inalámbrica en todos lados (que no es poco!).
nacho: seguro, pero antes que escuchar a Bisbal o a Olé Olé o a Bandana, me parece que The Gunners Dream zafa bastante, no?
Madre: anotado!
Como andas, te cuento que ya tuve la posibilidad de estar 2 veces por esas tierras y espero poder ir este año. En particular no conosco ese lugar, ahora lo que me llamo la atencion de tu foto es el parecido con el contorno de nuestro pais no es verdad. Bueno te dejo un abraso y hasta pronto.
The Final Cut es un album imprescindible y subvalorado en la discografía floydiana… me imagino esos paisajes con ese marco musical, definitivamente el programador de la música sí sabía lo que hacía