El invierno que no fue
Ya estamos a fines de febrero, y se podría decir que casi no tuvimos invierno. Está bien, el año pasado tuvimos una tonelada de nieve el 6 de marzo, y quizás se repite este año, pero la verdad es que hemos pasado climas más agradables que en muchos otros lugares de Europa.
Lo que, claro está, no es algo para alegrarse. Leí por ahí que en Finlandia se despertaron los osos de la hibernación antes de tiempo, y en un ataque de hambre, mala onda y resaca, se morfaron un par de caballos o algo así. En otro orden de cosas, al parecer los pájaros no emigraron de Ljubljana, se quedaron aquí nomás… lo que es algo bastante espeluznante.
En fin, no es novedad que el clima se va al demonio. De hecho, si todo sigue como parece, no faltará mucho hasta que se inviertan los polos… ¡y ahí los quiero ver! :-O
¿Decíamos? Ah sí, por estas fechas la gente que vive en el campo sale de excursión a buscar “zvončki” (campanitas), unas florcitas blancas que parecen campánulas que miran para abajo… ¿las ubican? Bueno, en casa de Ksenija el fin de semana pasado las señoras de la casa fueron a buscar las florcitas (mientras yo leía mi nuevo libro, que merecerá otro post), y luego las plantamos (¡yo ayudé!) alrededor de la casa.
¡Me siento cada vez más pitufo granjero!
Un abrazo y buenas noches.
UPDATE: he aquí una foto de las campanitas en cuestión.
A todas luces no es un floripondio… ¿o sí?
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Escrito el 19 de February de 2007 y archivado en Uncategorized.
Etiquetas: Costumbres Eslovenas • Cotidianeidad • Vida en Lokavec.
Epa! Un año atrás escribía Hoy escriben ustedes, y dos años atrás escribía Algunas novedades.






¡Quién te ha visto y quién te ve! ¿Y cómo se siente uno con el corazón granjero?
Si bien el invierno es algo muy romantico que disfruto con mi pareja, la parte negativa es que con mi otro amor el violoncello no lo puedo disfrutar porque cada vez que toco siento como si se me cortaran los dedos, aparte que la calefaccion me lo despega a cada ratito al instrumento, el invierno de Zaragoza es muy cruel, por lo tanto hemos decidido mudarnos a Alicante donde se puede sobrevivir sin calefaccion. La verdad prefiero la primavera
en mi barrio a las “zvončki” les decimos floripondios, y no las juntan para plantarlas en los jardines, sino para pegarse unos buenos viajes. No se si estamos hablando de las mismas campanitas:cool:
El sábado pasado, a las 4:30 de la madrugada, oí a un mirlo cantando en mi terraza. Nunca antes había escuchado a un pájaro diurno cantando en noche cerrada.
En cuanto al planeta, estate tranquilo Carlitos, pues ha sobrevivido a cosas peores que nosotros. Lo que nos estamos cargando es la vida que hay sobre él: la nuestra y la de los pobres bichos y plantas que han tenido la mala suerte de coincidir con el hombre en esta era.
Anna, bienvenida a Alicante. Aquí tal vez no haga tanto frío como en Zaragoza, sobre todo cuando baja la “suave brisa” del Moncayo, pero hay mucha más humedad, lo cual acentúa más tanto el frío como el calor. Se puede vivir sin calefacción, pero ya casi no sin aire acondicionado.
Diego: ahí puse una foto de los zvončki. No es un floripondio ni ahí, no?
Peji: aquí los mirlos (si estamos hablando del mismo bicho) cantan salvajemente durante la noche, incluso a la madrugada. Quizá lo confunda con el ruiseñor, la verdad es que no lo sé. Aquí esos pájaros negrísimos, que originalmente en inglés se conocen como “blackbirds”, se llaman kos, que -honestamente- no transmite nada
Bueno, Sr. Yoder, los mirlos, cantan -por cierto, muy bien- en el crepúsculo y en el amanecer, pero sobre todo con las últimas luces del día. Ayer leí que los que viven en las ciudades, tienen un comportamiento anómalo (cantar de noche, por ejemplo), sobre todo en época de celo. Al parecer se contagian del ritmo de vida del hombre y esto les desquicia un poco.
Creía que sabía mucho sobre aves, pero esto me demostró que aún me queda mucho por aprender.
Abrazos.
capaz q no entiendo nada d lo que dicen pero estoy en la misma sintonia.los quiero besitos. vanesa de argentina