Uno de “esos días”
Hoy fue “uno de esos días”.
Tensión en el trabajo (poco reconocimiento del esfuerzo realizado, que es algo que me saca); corridas, no salir a comer ni muchísimo menos, etc.
Luego, como todos los martes, fui a colaborar al Centro para los Sin Techo, donde -como no podría ser de otra manera- hubieron problemas. Dos personas se agarraron a las piñas (léase, se empezaron a pelear), y uno le voló un diente al otro. Diente que, incidentalmente, recogí del suelo yo. Como consecuencia de esto, hubo más tensión, policía, malestar, etc.
Lo que destaco y rescato como positivo de esta segunda parte del día, es lo siguiente. Éramos sólo 3 voluntarios en el Centro: la líder -Olga, 36 años, pocas pulgas y un corazón de oro-, un muchacho que venía por segunda vez al centro, y yo. Ante la urgencia de la situación, le dije a Olga que fuera a lidiar con los violentos (es buena para eso), y yo me encargué de la comida, la charla con la gente, etc.
Volví a casa medio temblequeante por la situación, pero así y todo, recordando aquella máxima que dice que Dios nunca nos envía nada con lo que no podamos lidiar.
… así y todo, ¡qué día, mamita!
Buenas noches!
Escrito el 27 de Febrero de 2007 y archivado en Sin categoría.
Etiquetas: Crónica • Reflexión • Solidaridad • Vida en Ljubljana.


