Dos tipos de realidad: mirando películas “realistas”
De vez en cuando alquilamos alguna película en el videoclub de cerca de casa. Con Ksenija no es precisamente muy fácil elegir algo que nos guste a ambos, pero la verdad sea dicha, tampoco es taaaaaaan difícil hacer concesiones en cuanto a géneros se trate.

Dos de los últimos títulos que alquilamos fueron “Prime” y “Rey Arturo“, por ninguna razón especial. Bah, quizás sí: a mí me causa un gran placer ver en pantalla a Uma Thurman (que protagoniza junto a Meryl Streep la primera película mencionada).
Con respecto al Rey Arturo, la alquilamos para “verquionda”.
Más allá de mi opinión sobre ambas películas (Prime: 7 puntos, Rey Arturo: 4), me pareció interesante lo siguiente, que es lo que quiero compartir con ustedes.
Ambas películas se jactan de ser “realistas”. La primera, sobre la posible relación entre una divorciada de 37 años (Thurman) y un joven pintor de 23. La segunda película, en cambio, pretende ser “la historia del Rey Arturo, sin el mito”. Prime lo logra, el Rey Arturo, no. ¿Por qué? Me explico.
Prime es una comedia romántica donde la protagonista, que acaba de divorciarse y concurre asiduamente al psicoanalista (rol magistralmente interpretado por Streep), se engancha con un imberbe pintor, talentoso y -obvio- pobre. Hasta ahí todo normal. El chiste de la película es que la terapeuta es la madre del pintor, y la señora tiene prejuicios porque la nueva novia del nene no es judía, como ellos. Todo esto podría ser pasto para una típica comedia-rejunte-pasatista, pero en un momento la película pega un par de giros argumentales que la ponen mucho más en foco, logrando un inmediato interés. Como dije más arriba, véanla.
El Rey Arturo, por su parte, es una caprichosa e inasible “interpretación” de los Mitos y Leyendas del Rey Arturo y sus Nobles Caballeros (recomiendo leer la versión de Sir Thomas Malory si pueden, y si no, la de Steinbeck). Todo en esta película es rebajado a una dudosa “realidad histórica”, donde Ginebra es una refugiada picta, Arturo es un general bretón que lucha por el Imperio Romano, Merlín es el jefe de los pictos, y los Caballeros son simplemente unos ursos centro asiáticos que se llevan todo por delante. Los mitos, que como tales encierran poderosos simbolismos, quedan totalmente desdibujados (o inexistences), fruto de su evidente acefalía. La película, peor aún, admite esto con total desfachatez, cuando a su comienzo el narrador off advierte que la misma está basada en “los últimos descubrimientos científicos sobre la época”. La época, claro está, es el siglo VI. Una barrabasada.
Este post no tiene una conclusión definida, ya que ambas películas podrían ser calificadas como “realistas”, cuando en realidad no lo son (ningún film puede serlo, de hecho). Sólo quería compartirlo con ustedes, a ver si quizás tenían algo para comentar.
Buenas noches!
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Escrito el 6 de Marzo de 2007 y archivado en Reseñas.
Etiquetas: Cotidianeidad • Películas.
Epa! Un año atrás escribía Un año más, parte II






Buenas! para que no se pierdan los lectores argentos, Prime acá se conoció como “Secretos de Diván”. Y sí, está muy buena.
Yo a Prime le doy -4 puntos, y de Rey Arturo no puedo opinar, porque me dormi en los primeros 15 minutos… :S
¡Eh! ¡Yo también me dormí viendo El Rey Arturo! (Y eso que hacían ruido…)
La del rey Arturo era esa que le dejaban a la moxaxa tos los dedos torcidos y sacados de sitio?
Si es el caso, me apunten a la lista de dormidos, con un nivel de sopor sólo superado por grandes truños como Hulk, Alexander o Miami Vice.
Arturo sólo ha sido Sean Connery, como muchas otras cosas. Y punto.
Chevechita: gracias por la aclaración!
ckozus y Eva: me parece que ustedes hicieron lo mejor. Yo me quedé hasta el final de puro cabeza dura. Ksenija ni siquiera la empezó
Disablez: sí, es esa la peli. Yo la miré hasta al final para comprobar mi “teoría”, por así llamarla. Otro autentiquísimo bodrio de Bruckheimer y compañía (cosa que no sabía al momento de alquilar la peli, je). No vi Hulk, pero vimos Alexander con mi madre, y la verdad es que es una película que me ofendió, lisa y llanamente, desde el casting a la música a la chatez del guión (eligieron la parte más pesada de los libros en los que se basaron), hasta la duración. Absolutamente ol-vi-da-ble, Alexander.
Y ahora que lo pienso, ¿Seán Connery fue el Rey Arturo? Tas seguro seguro seguro? ¿En qué película? Si te referís a Robin Hood (con Kevin “madera balsa” Costner), el papel de Connery en esos últimos segundos de la boda es del Rey Ricardo Corazón de León, y no del Rey Arturo… pero muy posiblemente me confunda. Mi mamá es una fanática total de Connery, como buena señora nacida a finales de los años 40. Ma, ¿hizo el Seán de Rey Arturo, alguna vez?
Efectivamente, Carlos, Sean C. interpretó al Rey Arturo pero en otra película (Camelot) donde Richard Gere hizo de Sir Lancelot.
Gracias por la data, don Henrik. No la tenía esa