American Gods, una novela de Neil Gaiman
Como les contaba hace unos días, terminé hace poco de leer dos de los libros que venía leyendo. Esto no significó, por otra parte, que fuera hora de disponerse a terminar los otros 3 o 4 libros que estaba leyendo a la vez. No, lo que decidí hacer fue arrancar con American Gods, del gran Neil Gaiman, novela que absorbí en estos últimos tres días.
La premisa es simple. Las sucesivas olas inmigratorias que llegaron a lo largo de los siglos a los Estados Unidos, llevaron consigo también a sus dioses, seguros en las mentes y en los corazones de esclavos africanos, colonos irlandeses y conquistadores vikingos. Los dioses prosperaron por algún tiempo, pero inevitablemente fueron olvidados, a medida que sus seguidores fueron decreciendo, y su fe diluyendo. En el siglo XXI, apenas algunos de estos son recordados, y viven relegados a a adaptarse a la American Way of Life. Pero se avecina una tormenta: los nuevos dioses, los dioses de la TV, la tecnología, Internet, los medios masivos de comunicación, se están preparando para la confrontación final por el poder sobre los fieles.
Si todo esto suena como a un argumento de comic, no es casualidad. El libro se lee como un capítulo de 600 páginas de la mejor Doom Patrol. Considerando cómo Neil Gaiman revolución y revivió el género de comics para adultos con su ya clásico Sandman, esto no es novedad
El libro logró atraparme a varios niveles a la vez. Primero que nada, es una lectura muy entretenida, por la premisa primero, y luego por el estilo narrativo, rápido y directo, y cuando no te diste cuenta, poético, detallista, gracioso y muy pero muy oscuro. A otro nivel, Gaiman baja línea de una manera magistral, haciéndole decir a grandes deidades cosas como “Este país -por los EE.UU.- no nos quiere, nunca hubo lugar para nosotros”, o bien que “en esta época no hay tiempo para Dioses”. Finalmente, a un nivel más profundo y bastante entre líneas, se puede vislumbrar las creencias (o certezas) del autor, que se me aparecieron similares a las mías.
Pero basta ya de palabras. No es mi intención escribir una reseña del libro, porque a) no soy crítico literario y b) la crítica literaria me causa rechazo. Alcanza con decir que es una novela enorme, de esas que junto con Las Estrellas Mi Destino (Alfred Bester), Los Desposeídos (Ursula K. Leguin) o Dune (Frank Herbert), deben permanecer en el estante de “Ciencia Ficción” (entre comillas, claro está) de la biblioteca de todo lector, para leer y releer por años y años.
Entradas relacionadas
Escrito el 25 de June de 2007 y archivado en Reseñas.
Etiquetas: Libros • Yo te recomiendo.
Epa! Un año atrás escribía ¡Viva México, cabrones! y Por Dios qué cansancio






Aparte de sus dotes comiquísticas, que tienden al infinito, las novelas de Gaiman son lo más. No leí American Gods, pero Stardust es milagrosa, y Good Omens (escrita junto con Terry Pratchett) es muuuuuuuuuuuuuy divertida - y tiene esa onda teológojodona que describís de American Gods.
Para una humilde hablante de español, ¿alguno de esos libros está traducido? Porque mis conocimientos de inglés no alcanzan para captar el humor, estoy segura.
Cariños para todos.
Creo que no eres muy de seguir blogs o webs personales y demás, pero Gaiman tiene un journal hace años online muy interesante que te recomiendo. Aunque si vas ahora te encontrarás con que en los últimos días está escribiendo a diario su hija pequeña por él, que le acompaña en Hungría - visitan el rodaje de Hellboy 2 - y es de lo más divertido.
Pablo: ¿cómo que no leíste American Gods? ¡¡¡Se me cayó un ídolo!!!
Madre: sí, al menos American Gods está traducida al español (no le cambiaron el título, aunque parezca mentira). Pedísela a tu librero amigo!