Hace un tiempo vimos esta película con Ksenija. Yo no tenía la menor idea de qué iba, pero al ver que era dirigida por el argentino Alejandro Agresti, paladín del cine under argento, filmada en Hollywood y con nada menos que Keanu “madera balsa” Reeves y Sandrita Bullock como protagonistas, dos actores de lo más “anti Agresti” que uno se pudiera imaginar, me decidí a alquilarla. Ksenija, en cambio, accedió porque parecía ser una comedia romántica
La película nos gustó, y mucho.
El guión trata del improbable romance de una pareja que vive a dos años de distancia el uno del otro, y cuyo único medio de comunicación es el buzón de correo de la “casa del lago” donde uno es dueño y otro es inquilino. Buzón mágico, claro está.
Viendo las reseñas en Internet, todos los ñoños se quejan de que la película es un insulto a la lógica, con sus idas y venidas temporales y qué sé yo qué. No les crean. La película funciona, el guión es honesto y atrapante, y hay vario guiños al público atento.
Ejemplo. En un momento donde la pareja se pelea -siempre por carta-, Sandra le dice a Keanu, “uu, estás gracioso hoy, qué pasó, ¿te comiste un payaso?”… que es una frase típicamente argentina.
Otro ejemplo. Hay una escena donde la pareja, esta vez en vivo, tiene un diálogo trivial e importante a la vez. Sandra no sabe quién Keanu, porque todavía no han comenzado a cartearse, y se ven por primera vez en una fiesta de un amigo en común. Como Keanu vive dos años en el pasado y está en contacto con la “Sandra del futuro”, él sabe muy bien quién es ella, pero no puede admitirlo, por lo que la situación es muy tensa. Anyway, el guiño está en que Agresti puso una cámara con carrito, camarógrafo y cinta en un lado de la casa, a filmar la escena… pero a la vez filmó todo desde otra cámara escondida entre los arbustos, sin que nadie lo supiera, durante tooooooda la escena, que dura más de 6 minutos, y esta escena es la que se ve en la película, que le da un aura de “extraña normalidad” que queda perfecta con la situación. En otras palabras, no es algo que se vea muy seguido en una peli de Hollywood.
Entonces muchachos, si tienen ganas, dénle un vistado a The Lake House. Tiene muchas cosas lindas como las que les conté, y hasta un cameo del director, y pequeños papeles interpretados por actores de la talla de Christopher Plummer y Willeke van Ammelrooy, sin ir más lejos.
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La idea en realidad está afanada de un corto argentino (no me acuerdo quién era el director, actuaba Vera Fogwill si mal no recuerdo) que estaba mucho mejor: un pibe en la actualidad encuentra una carta atrás del espejo del baño de su casa. La carta la dejó la chica que vivía en ese departamento en el 77, con el mismo sistema de buzón mágico de la peli. Se empiezan a cartear, mandar fotos, etc. Pero resulta que el pibe descubre que la chica fue secuestrada por los milicos en ese mismo depto. Si alguien se acuerda del nombre del corto, agradecido (capaz que hasta era de Agresti, es demasiado igual como para que nadie haya saltado a señalar el choreo si no).
Qué loco eso! De hecho The Lake House es teóricamente una remake de una película coreana con nombre italiano, “Il Mare”. Esto me hace acordar a “Si una noche de invierno un viajero”, de Calvino, con las traducciones del polaco al cimbrio al cimerio y de luego al botnio, y sobre el gran falsificador Ermes Maranna.
Qué libro ese, che!
Q’ bueno lo de “¿te comiste un payaso?”… cada vez q’ digo eso “aca abajo” me miran raro. Capaz q’ ahora como lo dice Sandra prende!
Me lo sacaste de la boca, por como contabas la trama me hizo acordar a Il Mare, película coreana que, en mi afán de hacerme el alterno-interno, vi el año pasado, bajada de vaya uno a saber donde. Era medio colgada, pero la recomiendo.
Saludos!
“Si una noche de invierno un viajero” es uno de los libros de cabecera, o de mesita de luz, bah…Y leyendo el prólogo uno se siente como en casa, ¿o no? Tricio: ¡qué placer escucharlo por aquí!