Y dale con la carne roja, ¡hostias!

Como ya comenté dos veces en los años pasados (aquí y aquí), en Eslovenia ya es costumbre que, para estas fechas, las empresas cárnicas lancen sus campañas de “coma carne roja, que hace bien”.

Este año, sin embargo, los activistas vegetarianos dieron un paso adelante, que me pareció de una fineza digna de mención.

Estos dos carteles, de buenos 4 metros de ancho cada uno, muestran sendas lonjas de carne roja, rodeadas en ambos casos por frutas y verduras, en plan cocina-internacional-moderna. El eslogan dice “carne roja, sabia decisión”, mediante un juego de palabras intraducible entre los colores rojo y azul.

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Ahora bien, como pueden apreciar en las dos siguientes fotos, los vándalos hippies-guevaristas-terroristas-vegetarianos de siempre están boicoteando la pujante industria cárnica eslovena:

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Donde decía “carne roja” ahora dice “pera”.

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Donde decía “carne roja” ahora dice “frutos rojos”.

¿Muy bueno, no? :-D

Más allá de esto, lo que indican estos carteles (y otros más, de aún peor gusto y mensaje) es el desesperado esfuerzo por parte de los frigoríficos en tratar de convencer al público de volver a comer carne: cada año, en Eslovenia hay cada vez más vegetarianos.

A estas palabras agrego lo que digo siempre. Para un argentino como quien suscribe, en Eslovenia no garpa comer carne: es dura, carísima y en su mayoría, re-pesada. Haga como yo, lector. Sea vegetariano en Eslovenia… y cómase todo el animal muerto cuando esté en Argentina! :-D

Manifestación de trabajadores en Ljubljana

Este 17 de noviembre pasado ocurrió en Ljubljana una manifestación de trabajadores, estudiantes y otros grupos autoconvocados (jubilados, anarquistas, desempleados), para reclamar por mejores sueldos, más becas, y más hogares, y para quejarse de los arancelamientos, las privatizaciones, y el aprovechamiento de la gente en general. He aquí unas fotos.

Más allá de la convocatoria mencionada, que merecería un análisis más detallado, me centro esta vez en la movida publicitaria.

Para empezar, la ciudad estuvo empapelada de carteles como este:

Cartel de la manifestación

y con otras dos variantes, cuyo diseño era el mismo, pero con texto diferente saliendo del megáfono. Además, en algunos lugares clave de la ciudad (el centro centrísimo, la estación de trenes) aparecieron carteles a todo color de 2×1 metros, citando estos slogans y otros más, debajo de rostros de personas de distintos extractos sociales (un obrero, un estudiante, una jubilada, una empresaria, etc).

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Los turistas “vuelven” a Eslovenia

En estos últimos tiempos estuve poniéndome al día con el mail atrasado. Entre otras cosas, contesté -no con poca vergüenza- unos atrasadísimos pedidos de ayuda turística con miras a Eslovenia. En su mayoría, estas personas me pedían que les diera una mano con recomendaciones de lugares para ver en Eslovenia que no fueran los “típicos de las guías”, o “algo que sólo una persona que vive ahí pudiera saber”.

Como era de esperarse, en varios casos los dichos viajes ya habían sido realizados, y algo me pareció interesante, que es el objeto de este post.

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En Ananda

Este martes, miércoles, jueves y viernes estaré participando de un taller sobre ritmo dictado por nada menos que el Maestro Suresh Talwalkar, uno de los ejecutantes de tabla más importantes del mundo.

No puedo decir más que simplemente estar en la presencia del Pandit alcanza. Las clases están dictadas en torno a la ejecución conjunta de patrones aparentemente simples, como “TaKaDiMi”, pero que luego de cierto tiempo adquieren una complejidad sencillamente es-pe-luz-nan-te.

¿Un ejercicio? Pasar este patrón TaKaDiMi en 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16 tiempos. Sí, antes que lo diga, es imposible de transcribir en papel :-)

Eso, los dejo con un videito del Maestro, recitando un poco sobre rupak taal, un ciclo rítmico de 7 tiempos, para que vean un poco de qué se trata la cosa:

Lo dicho. Estoy en Aananda :-)

Hay que cambiar los neumáticos, es 15 de noviembre!

Todos los 15 de noviembre ocurre en Eslovenia algo bastante singular: vence el plazo para que los automovilistas cambien sus neumáticos “de verano” por los “de invierno”, que tienen un perfil más grande (estrías más profundas). En otras palabras, luego del 15 de noviembre tu auto debe tener o bien las 4 ruedas de invierno, o dos de invierno y dos de verano, pero siempre y cuando tengas en el baúl unas cadenas listas para aplicarse a las ruedas estivales, en caso de nieve o hielo.

Lógicamente, esto genera una moderada fiebre de compras en todo el país, ya que -como en el resto del mundo- aquí no es excepción: la gente espera al último momento para hacer las compras… y en este caso, más allá de la fecha límite, la primera nevada fuerte es lo que marca el inicio de la temporada… y esto fue lo que pasó el sábado pasado, más o menos en todo el país.

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Nuevas cositas en el blog: Snap Shots

Como quizás habrán notado, acabo de instalar una linda cosita llamada Snap Shots que mejora los links (enlaces o hipervínculos).

Entre otras cosas, brinda previews de los sitios a los que se vincula, extractos interactivos de entradas en la Wikipedia o la IMDb, videos en YouTube, y cuántas cosas más que por ahora no vi :-)

A veces estos Snap Shots te muestran la información que querés sin necesidad de dejar mi sitio (¿cola de paja, yo? nooooo), o a veces te dejan ver una imagen de muestra del sitio vinculado, antes de decidir si querés ir o no. ¿Una paquetería, verdad?

Obviamente, y esto es importante, si no te gustan y no querés ver estos cositos más, sólo tenés que hacer click en el iconito de “Opciones” u “Options” en el ángulo superior derecho de la ventanita, y listo, no más Snap Shots.

Me parecen piolas, y nadie pierde nada (de hecho algunos avisos que pueden verse son donados a la WWF, que son gente que me cae simpática).

¿Qué les parece?

Honestidad (eslovena) brutal

El otro día fui al Mercator de acá cerca para comprar algo para matar al león instalado en mi estómago que ruge todos los mediodías. Por esas cosas que pasan, a la hora de pagar me distraje, y mi billetero (un clip magnético que mantiene juntos los billetes) se me cayó en la línea de cajas. A la noche llego a casa y me doy cuenta, con resignación, que tendré que conseguirme un nuevo billetero.

Dos días más tarde, Ksenija pasa a saludarme a la hora del almuerzo, y decidimos ir a dar una vueltita, porque hay solcito y el sol de otoño es muy lindo para dar vueltas, ¿vio? Esta vez pasamos por una panadería, con la intención de comprar algún pedazo de pan o de strudel o algo así. Mientras hacemos la cola, le digo a Ksenija “no, vamos al Mercator a ver si tienen mi billetero”.

Dicho y hecho. Fuimos al Mercator, y no alcanzamos a explicar qué era lo que habíamos perdido, que la cajera nos lo alcanzó. ¿Resultado? ¡Nada perdido! ¡Qué felicidad!

¿Sería verdad nomás lo que Reader’s Digest dijo sobre Ljubljana? Obviamente, el billetero estaba vacío cuando lo perdí, pero igual para muestra basta un botón, como decían las abuelas de antaño.

Vuelta al campo

Hemos vuelto de Argentina, y ya al día siguiente pusimos primera con el nuevo proyecto, que de nuevo no tiene mucho, pero que por los proyectos anteriores había quedado rezagado.

Nuestro plan es mudarnos al “campo”, o sea al pueblo de Lokavec, en las afueras de Ajdovščina, en la región de Primorska (el Litoral). De aquí es nativa la familia de mi mujer, y la casa familiar es bien grande, por lo que nos mudaremos -si Dios quiere- al piso de abajo, al cual le faltan hacer varias refacciones, como ser baño y cocina, mejoramiento del aislamiento térmico, que incluye calefacción y nuevas puertas y ventanas, y el repaso de las instalación de agua y electricidad.

Como nuestro alquiler en Ljubljana vence el 1 de septiembre de 2008, con Ksenija resolvimos el año pasado que no buscaríamos un nuevo alquiler luego de esta fecha, y que nos mudaríamos ya directamente a Lokavec. Esto significará cambiar mi régimen de trabajo, comprar un auto, sacar el registro de conducir y muchas cosas más que todavía no vemos.

Entonces queridos, como se imaginarán, estamos viendo ideas de cocinas, baños, pisos, puertas, sistemas alternativos de calefacción (geotérmica, por ejemplo), conceptos de Feng shui y Vāstu, y tantos otros.

Entre estos “tantos otros”, está un programita de diseño de interiores (y exteriores!) el cual nos ha ayudado y nos ayuda mucho en la tarea, el Plan3D. Con este programa se puede diseñar tanto en planta como en 3D, y cuenta con una biblioteca gigante de objetos, desde escaleras hasta pianos pasando por cuadros, botellas de cerveza, árboles y todo tipo de mesas, sillas y sillones. Además, se puede aplicar a cualquiera de estos objetos todo tipo de colores y texturas, por lo que el uso de este programa permite al lego en arquitectura y diseño (como quien suscribe) hacerse una muy buena idea del producto terminado.

Entonces, aquí estamos: entre planos, catálogos, ideas, presupuestos… ¡poco tiempo queda para el blog! Sabrán disculpar, no? :-)

Saludos!

Cómo me gusta el otoño en Eslovenia

El otoño esloveno me encanta… si se le puede atribuir una nacionalidad a una estación del año. Durante los meses de octubre y noviembre en este país ocurren muchas cosas maravillosas.

  • Aparecen las castañas, asadas en las calles de Ljubljana para deleite de los transeúntes.
  • Madura el mošt (mosto), o vino joven casi sin alcohol, dulce, que es ri-quí-si-mo, y se vende tirado en muchísimos restoranes, posadas y bares.
  • Se cosechan las calabazas, lo que significa que no sólo se come mucho de este vegetal (que me encanta) sino que también las vidrieras de todos los negocios son adornadas con todo tipo de calabazas, y también brujas (por Hallowe’en), hojas secas y por supuesto más castañas!
  • El 1 de noviembre es el Día de los Muertos, que se aprovecha como “las vacaciones de noviembre”, donde uno puede ir a lugares muy bonitos de minivacaciones, con paisajes saturados de colores dorados, rojos y marrones.
  • Anochece mucho más rápido (a eso de las 5 de la tarde), y a pesar de que pueda parecer como algo depresivo, en realidad a mí me gusta: el muy lindo caminar por Ljubljana “de noche”, tomarse un chocolate caliente en un bar, y volver a casa antes de las 8 de la noche :-)
  • Y finalmente, el otoño trae consigo unas temperaturas que me son muy agradables: unos 10 grados de frío pero con sol, que le permiten a uno ponerse ropa abrigada sin tener que exagerar con dobles pantalones o ropa “térmica”. Me encantan las bufandas, los guantes y los gorros… pero todo con medida! ;-)

Y ahora que lo pienso, ¡me estoy repitiendo! Ya hablé de esto el año pasado y el anterior también!

¡Me estoy poniendo viejo! :-D

¡Cómo se come en Buenos Aires!

Podremos discutir sobre situación económica, los políticos o el calor agobiante de Buenos Aires ad eternum, y nadie tendría la razón final.

Pero hay una cosa que NADIE puede discutir, y eso es sobre CÓMO SE COME EN ARGENTINA, por Dios!

(oséase, se come como en ningún otro lugar)

Para comenzar, el tenedor libre (”all you can eat”) vegetariano chino Fenix, donde se puede comer a más no poder las más ricas delicias de la cocina vegetariana oriental y argentina, y sin ningún atisbo de bicho muerto. En particular, los dueños son gente muy devota, por lo que la limpieza y la tranquilidad de que uno está comiendo algo sano están asegurados.

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Para bajar todo esto, lo que uno debe hacer es ir a Scanapiecco a bajarse un tremebundo helado de, por ejemplo, dulce de leche y chocolate armenio.

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Claro está, a la hora del té, infaltables son las delicias de panadería…

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o las galletitas de queso.

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En fin… más allá de todo esto, que está muy bien, hay placeres culinarios que no se consiguen en ningún lugar del mundo más que en Buenos Aires, y esto es por razones tan simples como especiales.

¿Un ejemplo? Los ladkes de mi tía Mabel.

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En realidad, todo lo que hace mi tía Mabel (y su hija Paula) es una delicia, ya sean ladkes o pirshkes, gefilte fish o vittel thoné, ensaladas o milanesas de pollo, bagna cauda o budines, tortas y dulces caseros.

Ahora sí, para terminar este post tan lleno de delicias, los dejo con el imitado mas nunca igualado asado al horno con papas de mi Madre.

pa300431.JPG ¡Buen provecho!

PD: sí, faltaron los sánguches de miga y el asado, pero ser este último algo tan OBVIO, ni siquiera me calenté en recordarlo :-)

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