¿Cómo pasaste la Navidad?
Como les decía en el post anterior, esta Navidad la pasamos en Lokavec, en familia. Como este año los feriados navideños caen en martes y miércoles, me tomé el lunes, y armamos unas minivacaciones hogareñas de 5 días, lo cual no está nada mal, y que repitiremos groseramente la semana próxima, ¡sí!
Más allá de esto, esta Navidad fue diferente, y en mayor medida por culpa mía.
Primero que nada, la forma de celebrar Navidad y Año Nuevo que tenemos en Argentina (comer, juntarse con familia, chalar, brindar, y comer comer comer, para luego salir de fiesta o lo que fuere) aquí simplemente no cuadra, por una sencilla razón: el frío. Nadie tiene ganas de conga con nieve, hielo y niebla congelada, ¿vio? Así y todo, a mí me gusta el utilizar la excusa de la Navidad para juntarse en familia y darle a la lengua y a los maxilares.
Ahora bien, aquí la Navidad resulta un evento primariamente religioso-familiar. Más aún, en nuestra familia no se hace nada especial para Nochebuena, y para el 25 se hace un almuerzo para el círculo familiar estricta (madre, las dos hijas, y los dos yernos), que es casi igualito al almuerzo dominical semanal.
El término medio que encontramos entre ambas costumbres fue tener una cena familiar a las 19:00 del 24 de diciembre (ya que más tarde sería buscarse problemas), para ir luego a la misa de las 21:00, en la cual supuestamente iban a cantar villancicos lindos.
Comenzamos a cocinar a las 3 de la tarde, y no paramos hasta que no dieron las 7 campanadas. Tuvimos sopa de zanahoria con fideos caseros (Pastalinda mediante), testen krompir (o como se escriba), que es un puré de papas rehogado con cebolla roja, un segundo tipo de puré de papas, tres tipos de salsas diferentes (de arvejas, de hongos varios, y de champiñones), y por las dudas unas croquetas de soja. Todo absolutamente casero, valga aclarar. De postre tuvimos ensalada de frutas con crema, y luego té con chocolates y dulces. Otra de mi influencia fue que el menú fue vegetariano, lo cual me atrevería a decir que NUNCA en una Navidad eslovena tipo.
Como se nos hizo tarde para la misa de las 21:00, hicimos un esfuerzo y fuimos a la Misa del Gallo, a la medianoche de Navidad, en la iglesia de Ajdovščina. Llegamos con lo justo, y apenas pudimos entrara, de tanta gente que había.
La misa, como era de esperar, arrancó con Sveta Noč, que no es otra cosa que Noche de Paz (Silent Night), traducida al idioma de Prešeren y Trubar… pero desafortunadamente, ese fue el único villancico de esos que Ksenija quería escuchar, pero bueno, a mí me gustó la experiencia, especialmente por las canciones y el sermón del párroco, que me sorprendió por lo universal del mensaje.
Para terminar, el detalle que faltaba:
A la salida de la Misa del Gallo, en la puerta de un bar cercano, un Papá Noel distribuía vino caliente gratis a los paseantes.
¡Si esto no es Eslovenia, Eslovenia dónde está!
¿Y ustedes, lectores, cómo pasaron la Navidad?
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Escrito el 29 de December de 2007 y archivado en Mi vida en Eslovenia.
Etiquetas: Crónica • Diferencias entre Argentina y Eslovenia • Gastronomía • invierno • Mi familia eslovena • sólamente en eslovenia • Vida en Lokavec.






Haré todo lo que esté a mi alcance para, si Dios quiere, pasar las próximas Navidades donde corresponde. Seguramente tendrá otro sentido la fiesta, la comida, la ciudad, la gente….
¿Cómo es que a nadie se le ocurrió todavía crear una Navidad para el hemisferio sur?
Madre: epa, que te tomo la palabra, eh!
Eso de “crear la Navidad para el hemisferio Sur”… hmm, qué tema! Porque si tirás un poquito de la piola, ves casi en seguida que la Navidad fue importada y desarraigada en el hemisferio septentrional. No es casualidad que nuestros pueblos originarios (como es políticamente correcto llamar a los indios nativos de Sudamérica) celebren el comienzo del año también en invierno (el 21 de junio, para el Inti Raymi).
En otras palabras, la Navidad no puede celebrarse íntegramente en el hemisferio sur, y creo que no es algo tan malo. Fuimos colonizados hace más de 500 años, y tanto en Argentina como en el resto de América del Sur como en Australia, todavía no nos damos cuenta hasta qué nivel de profundidad penetró la colonización, ¿no?
Me encanta la manera de celebrar la navidad a la eslovena…. Aquí todo el mundo en la calle comprando , eso es la navidad… En mi familia la celebramos, por la descripción que has escrito, muy similar al estilo esloveno.
Saludos y feliz año nuevo!
Muy lindas las descripciones. Da gusto leer puntos de vista diferentes y, en especial, siempre tirando para positivos. Viva el mate y el vino, las empanadas y la potitza, el dulce de leche y las mermeladas, y viva la gente de buena voluntad, argentina, eslovena, espanola, etc. etc. Saludos a todos. Andrej
Gracias Andrej! Creeme que le pongo especial esfuerzo en notar las cosas positivas de nuestros dos países; para las negativas, ya hay demasiada gente por ahí, no?