Feliz cumpleaños, Ksenija!
El 12 de enero pasado cumplió 27 años mi mujer, Ksenija. Antes que nada entonces,
Una vez hecha la formalidad, les cuento algunas cositas de la cumpleañera.
- Desde los 8 años escribe su diario. Agendas, libros, cuadernos y carpetas atiborran un arcón en la que hoy en día es nuestra habitación. Hoy, casi 20 años más tarde, su primer novela está a punto de publicarse. Sirvió entonces tanta escritura, no?
- En algún momento de su adolescencia se enamoró de Irlanda. Así fue que, contra viento y marea, encontró la mejor manera de viajar a la Isla Esmeralda cuando cumplió los 18 años, como parte de un voluntariado con discapacitados en Roscommon (que es probablemente el lugar con menos onda de todos los condados de toda la República de Irlanda). Volvería a viajar dos veces más, la tercera en aquel fatídico verano del 2002, donde nos conocimos.
- Cuando tendría unos 12 años, se hizo fan de ¡New Kids on the Block!
La madre la apoyó, encima, ya que consideraba que esos chicos tan lindos eran mejor influencia que los “pesados” de Guns n’ Roses, por ejemplo. Luego los gustos musicales de Ksenija pasarían por la Kelly Family, la música irlandesa y -cruz que me pese- la música country americana. - Sus colores favoritos son los “colores tierra”: bordó, marrón, borravino, rosa viejo.
- Su rebeldía adolescente llegó un poco tarde, cuando a los 21 años decidió ponerse un piercing en su fosa nasal izquierda (el lugar “correcto” según la tradición hindú), y teñirse el pelo de “rojo semáforo”. De hecho así la conocí en Irlanda, y mi amigo Rasikananda desde entonces la bautizó como “la dama de pelo rojo”.
- La forma en que nos complementamos con Ksenija es total: mental, anímica, espiritual y astrológicamente, por citar sólo unos ejemplos. De hecho cualquiera que no sepa nada de astrología, al ver nuestras dos cartas astrales juntas, podrá observar que tenemos varias conjunciones en exactamente los lugares opuestos, o que ella tiene 5 planetas en tierra, y yo 5 en agua.
Podría seguir con una larga oda a mi mujer, pero eso es privado, che.
Lo que sí agregaré son unas palabras de mi madre, quien me pidió encarecidamente participar en el “post para el cumple de mi queridísima nuera”. Aquí entonces toma la palabra mi madre, la “suegra terrible” de la cumpleañera…
Y ahora la hora de la verdad… Palabra de suegra!!!
No voy a decir que es linda, simpática, inteligente, suave y dulce porque eso lo ve cualquiera. Lo interesante es lo que se esconde dentro de tan bello estuche: todo un carácter!!
Ksenija es una chica con principios firmes y con ellos enfrenta la vida, tratando de no traicionarlos. Sin embargo, está abierta a otras voces y escucha con mucha concentración los argumentos del otro, reflexiona y lo rumia durante un tiempo hasta que llega (o no, y te lo dice) a alguna conclusión.
Es dulcísima, siempre pronta la sonrisa y la buena disposición para dar una mano. Pero tiene toda la inteligencia que nos falta a las madres sobreprotectoras: acepta un “no” y no abruma con ofrecimientos cargosos. ¿Me explico, jóvenes que visitan este blog?
Creo que su sencillez, buen humor, bondad, tesón y sobre todo su sensatez equilibran idealmente la personalidad volátil (por volador, eh…) de Carlitos (perdón, hijito)….
La anécdota del final, con la que me gusta finalizar este tipo de descripciones, y que no hace más que confirmar la frescura con la que encara las relaciones, especialmente con su marido, es la siguiente:
Estábamos en casa, la mañana del día en que volvían a Slovenia de su último viaje a Baires. Como siempre, bolsos que no cierran, regalos inverosímiles por tamaño o fragilidad que se dejan “en casa de mamá”, nervios, ¡cuánto pesará? y un largo etcétera….
De pronto, se oye la voz de Ksenija desde el baño, casi un grito, un tono agudo y mandón, que decía:
¡Yoder!
Zas!, pensé yo, se arma…
Y continuó:
—¿Te dejabas toda la ropa sucia en Buenos Aires? Y apareció en el living con los brazos en jarras, muriéndose de risa.
Sí, ya sé, tendríamos que ver la misma escena dentro de 20 años, pero coincidan conmigo que el humor de esta chica da para todo, y su amor también. Yo lo hubiera matado, ¿y ustedes?
Aquí escribiendo el hijo nuevamente. Lo que quizás no quedó claro, es que me estaba olvidando la ropa sucia en casa de mi madre, particularmente en el cesto que para tal fin tiene dispuesto mi progenitora en el cuarto de baño.
En fin, que cumplió 27 años mi señora esposa! Felicitaciones por este medio, o directamente en el blog de ella
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Escrito el 14 de January de 2008 y archivado en Otras cosas.
Etiquetas: Escrito por mi madre • Felicitaciones de cumpleaños • Ksenija • Mi familia eslovena.






Feliz Cumple Ksenija!!!Mis saludos desde aca Martinez,Bs As,Argentina,esta vez no lo saludo a Carlos jajaja…no mentira,ojala que la pasen de 10 en este dia especial,mi saludos a todos ahi,todavia estoy viendo como viene la mano este año para volver a Gorizia,la verdad que les tengo un poquito de envidia que estan ahi y mas yo aca con este calor,por suerte ya me voy para mi amada Pinamar……en fin no aburro mas!!
Un abrazo para los dos!!
Se me volvió a pasar este año ! En su blog no se pueden dejar comentarios (o al menos a mí me sale un error en esloveno y nada más) así que se lo dejo aquí. A cuidarse ese resfríado/virus invernal !
お誕生日おめでとうございます!(日本から)。
Feliz cumpleaños ! Happy - alas, belated - birthday ! (:
Vse najboljše! Aunque un poco tarde. Carlitos, tenias que escribir este post, por que te olvidaste del cumpleańos?
Feliz cumple atrasado para Ksenija! No le dejo un comentario en su blog porque si a duras penas escribo en español, menos podré dejar una congratulación en esloveno…
Saludos
Andrej: noooooooo, tenía que escribirlo porque ya van 3 años que nunca escribo nada para el cumple de ella, por las reservas (de ella) mayormente. ¡Cómo me voy a olvidar del cumple !
Feliz Cumple a Ksenija y la verdad chicos es muy lindo ver como se quieren y como se complementan!!! Felicidades, Ema y Ani (casi seguro en 2009 vamos a estar por allá y me gustaria conocerlos personalmente) Abrazo y beso para los dos!
¡Feliz cumple, Ksenija!
si que hablan bien de vos, ¿eh? (¡¡hasta mi bebé se te enamora!!)