Fin; y nuevo comienzo

28 Enero 2013

Publicado en Anuncios

Acabo de darme cuenta, así como así y luego de años de mascullar el tema, cuál es el motivo principal por el cual no escribo más a este blog. Simplemente, herencia.

Este blog empezó en enero de 2005, antes de siquiera llegar a Eslovenia, con el único motivo de documentar mi experiencia migratoria de una forma más o menos organizada. Tenía 26 años, era soltero, no hablaba esloveno, ni tenía la menor idea de cómo se iba a desarrollar el día a día en un país tan diferente. En pocos días cumpliré 8 años viviendo en este rinconcito de Europa Central. Ese “nuevo capítulo” que busqué allá por febrero de 2005 ya fue encontrado, vivido, y también dejado atrás.

Por lo tanto, no tiene sentido para mí seguir escribiendo a un blog intitulado ‘Un Argentino en Eslovenia’, porque mis ojos ven al país adoptivo con cada vez menos sorpresa, novedad, asombro1.

Hoy siento que mi lugar en el mundo está en Eslovenia, donde tengo a mi mujer, mi casa, mis amigos, mis proyectos, mi trabajo, mi familia política, mi música2: en fin, mi vida. Por lo tanto, mantener la herencia (¡y co-herencia!) de un blog de ocho años de antigüedad es algo muy difícil3 para mí de lograr.

Entonces, mis queridos chichipíos, el blog de Un Argentino en Eslovenia queda a partir de hoy, 28 de enero de 2013, oficialmente cerrado. 

Lo cual, por supuesto, no significa que no voy a escribir más. Todo lo contrario4: creo fuertemente que el liberarme de este monstruo de blog ayudará a refrescar el hábito de arrastrar lápiz y empujar letras. Ergo, para marzo próximo abriré un nuevo espacio en el cual escribir sobre las cosas que me interesan (música, idiomas, tecnología, espiritualidad, cocina, comunicación), y por supuesta estarán todos cordialmente invitados.

Al fin y al cabo, cuando se cierra una puerta siempre se abre en algún lado una ventana, ¿no?

  1. No es la primera vez que hablo sobre esto, quizás algunos recuerden. []
  2. ¿El ukelele cuenta como música, no? []
  3. O pesado… tanto en esloveno como  en japonés, se usa el mismo adjetivo para indicar ambas ideas. Locura total. []
  4. Al fin y al cabo, en mi vida laboral escribo decenas de miles de palabras al mes. []

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