
Ayer me llegó la que será mi nueva computadora personal de escritorio. A diferencia con el resto de las computadoras que tuve en los últimos 16 años, esta máquina señoras y señoras, es una Apple Macintosh — iMac para los amigos.
¿Y por qué elegí una Mac en vez de una nueva PC? Razones son muchas, pero en pocas palabras, la plataforma Mac se ha vuelto, en estos últimos 5 años, mucho más amigable para los desarrolladores de software (como vengo a ser yo). Hubo una época en las que las Manzanas eran para diseñadores y músicos nomás. Y además, eran mucho más caras que las PCs. Pero todo esto se acabó, alentado por cambios radicales en la arquitectura de hardware (el salto a procesadores Intel en vez de PowerPC), y por la revolucionaria masividad del iPod.
Fruto de mi decisión de dejar de lado el mundo Microsoft/Windows, y cuando era evidente que mi computadora vieja no quería más (un viejo AthlonXP 2400+ comprado hace más de 5 años) empecé a ver las opciones en el “mundo Mac”. Y me sorprendí gratamente con el precio de estas máquinas.
Por 939 euros podías conseguir una iMac 20″ 2.4Ghz SuperDrive, que viene con monitor widescreen de 20 pulgadas, procesador Intel Core 2 Duo, 1GB de RAM, 250GB de espacio en disco rígido (SATA), grabadora de DVD, 3 puertos USB 2.0, 2 puertos Firewire para conectar cámaras de video y otros periféricos a velocidades absurdas, conexión Wi-Fi integrada (incluyendo el nuevo protocolo 802.11n), Bluetooth, Ethernet gigabit (10/100/1000), entradas y salidas de audio ópticas, micrófono y cámara de video incorporados (lo que permite video conferencias instantáneas, que andan de primera mano), parlantes de alta calidad, control remoto, el sistema operativo OS X 10.5 Leopard instalado, y todo el software necesario para empezar a trabajar ya preinstalado.
Ah, y les conté además que lo que ven la foto de aquí al lado es TODA computadora? No hay gabinetes ocultos: todo está incluido en el monitorote (también la grabadora de DVD!). A la máquina entran dos cables: el teclado, y la alimentación eléctrica (el mouse se conecta al teclado)… a menos que elijas un teclado inalámbrico, en cuyo caso el único cable es el que va a los 220V
Quizás me aburguesé un poco, pero haciendo la cuenta, los 150 EUR que me podía ahorrar al comprar una configuración similar en el mundo PC, superan con creces el tiempo de instalar Linux, aplicaciones, y lograr que todo pero TODO ande bien. Seguro, el Ubuntu Linux ha progresado muchísimo en reconocer la mayor cantidad de hardware posible, pero justamente en ese área es donde Apple gana por goleada: al ser la misma empresa la que diseña el hardware y el software, la experiencia es mucho más estable (se cuelga menos, bah), y por ende se gana tiempo.
Ah, y un detalle. La máquina llegó justo cuando nos estamos mudando a otro departamente aquí en Ljubljana, luego de dos años de vivir en Hrvatski Trg 2. Esto significó que ayer llegué a casa con la Manzanita, y no tuve oportunidad de usarla! Se la mostré a Ksenija (sonrío nomás), y la tuve que volver a guardar en la caja, para protegerla (a la Mac, no a Ksenija) de los movimientos que toda mudanza conlleva… en fin!
A los lectores del blog que usan Mac, los saludo entonces, de aquí en más, como uno de los “vuestros”! Soy parte de la elite! Soy cool! Soy moderrrrrrrrrrno!!!!