Los que me conocen saben que desde chico tengo un metejón grande como una casa con los idiomas. De chico me mandaron a aprender inglés, y le agarré el gustito años más tarde. Luego tuve episodios con otros idiomas, como el francés, el japonés, el sánscrito, el árabe, el gaélico y, por supuesto, el sindarin y el quenya.
En julio de este año estuve en Shanghai durante diez días, por trabajo, y me enamoré del sonido del idioma local, el chino mandarín. Así que queridos míos, anuncio que he sucumbido a un nuevo metejón idiomático: a partir de la semana que viene comenzaré nomás con mis estudios del idioma de Confucio, con una profesora particular no nativa.
¡Veremos que pasa! Hasta la próxima, o mejor dicho, 再见!
PD: ¿viste, Carlitos, que es fácil volver a escribir al blog? ¡No te cuelgues de nuevo, che!
Ya extrañaba este blog!!! Me parece bárbara tu decisión! Imaginate, de a poco, voy poniendo “oreja” para aprender alguna palabra de esloveno, con “mamá” como maestra!!! Aprendí a decir buen provecho y buenas noches. Me anticipo con las formalidades, porque hay que ser educada siempre, viste???
Por supuesto, lo primero que se aprende es el vocabulario culinario!
Mas que muy bienvenido al blog. beso
Sí, yo también extrañaba eso de amontonar palabras, ya que por laburo estoy todo el día escribiendo mail.
Pero siempre se vuelve al primer amor, cantaban por ahí.
Que bueno, reapareciste…., extrañaba el Blog. Que lindo idioma y que desafío!!!! Que disfrutes la elección.Besos
Gracias, Felipe! No sé si será “lindo”, pero que queda super interesante en el currículum, de eso no hay duda!
Afine el oído tonal y prepárese para cuatro o cinco años de intensa aventura. Le recomiendo las columnas de Victor Mair en el Language Log. Se me hacen amenas hasta a mí, que ni siquiera tengo la ambición de dibujar un ideograma.
Gracias, don Alfanje!
Justamente por tener facilidad por el sentido tonal (según me han dicho) es que me animo a la aventura. Además, y como siempre, aprender un nuevo idioma te expone a una visión del mundo completamente nueva… Lo bueno de este caso, es que estaré aprendiendo el idioma más hablado del mundo… (a diferencia de, ejem, este idioma ridículo que se habla por estas latitudes…).
Quién te dice, quizás algún día pueda comunicarme en los tres idiomas más hablados del mundo!
qué bueno oirte de nuevo. Se echan de menos las historias sobre Eslovenia