Modelo eslovena promocionando el Smart Memory Bra
La compañía de lencería más importante de Eslovenia, Lisca, hace poco introdujo al mercado un novedoso corpiño que es tan pero tan inteligente que sabe lo que la dueña quiere. Cuando ésta se siente con ganas de ñaca-ñaca, el escote solito se agranda, y cuando pasa el deseo, todo vuelve a la normalidad.
Aparentemente todo esto tiene que ver con la temperatura y humedad corporal, ya que el corpiño, hecho de una misteriosa “espuma memoriosa”, se ajusta cuando la temperatura sube, y vuelve a su estado original cuando la temperatura baja.
Las mentes brillantes de Lisca denominaron a esta maravilla de la ciencia el Smart Memory Bra.
Yo me pregunto:
- Con tanta tecnología y presupuesto detrás, ¿no podrían haber conseguido un traductor menos horripilante para la página del anuncio del producto?
- ¿Esta gente realmente piensa que pueden vender un cacho de almohada Dormeo por € 37,90?
- ¿No es medio vil vender algo que sugiere que la forma más efectiva de que una mujer consiga compañía es agrandándole las tetas?
- ¿Nadie pensó de cuántas formas este producto -como decía Tu Sam- puede fallar? Digo nomás, si el dispositivo de “quiero sexo” se activa con el calor y la humedad, ¿qué pasa si estás llegando tarde a la fiesta de fin de año de la empresa, y por los nervios y la puerta del taxi que no abre transpiraste un poquito, e inmediatamente puf!, ahí nomás las tetas en bandeja? ¿Tu jefe te clava la mirada, y su esposa te identifica al toque como “la-trepadora-esa-que-voy-a-hacer-echar”?
No sé muchachos, humildemente me parece que se fueron un poquitito a los caños…
{ 5 comentarios }
Entradas relacionadas: