Como les conté varias veces, en Lokavec (como en todo el valle del río Vipava), sopla un halagüeño viento huracanado llamado Burja (se pronuncia “búria”… ¿se acuerdan, no?). En general aparece en invierno, pero a veces también se hace alguna visita relámpago en otras estaciones del año (por eso Ajdovščina es famosa por su aeródromo de donde levantan vuelo ultralivianos… pero eso es otro tema).
Por ejemplo, anduvo por casa el fin de semana pasado. Esta vez, claro está, puse mi archisuperpedorra cámara digital en modo “grabame un videoclip”, y salió esto:
Lo normal es que el viento arranque a 90 km/h, pero suele ubicarse entre 120 y 180 (!!!!), a veces llegando a 200 también. Además del contratiempo para los señores que usan sombrero, nuestra amiga Burja también tiene la simpática costumbre de bajar la sensación térmica en unos 15 o 20 grados… de buena gente que es nomás.Realmente parece que se acaba el mundo, pero como dijo Lao-Tsé, más vale ser como el humilde pastito, que se dobla con el viento pero continúa su vida, que como el orgulloso árbol, que si bien es alto y hermoso, se rompe y muere ante un viento fuerte. En Lokavec, todos los árboles tienen raíces profundas y se mecen con el viento. Y las casas, claro está, tienen piedras encima de cada teja, ya que de no ser así, ¡se vuela todo, chabón!!!!!!!
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Después de 9 minutos de “bajada” solo se leeen cuadraditos, letras y cosas por el estilo (como era de suponer en mi caso). Así que cuando mi médico esté por Buenos Aires, lo consulto. Pero entendí que es flor de viento!
No se si tu Mami necesita un médico o una banda ancha…, o las dos cosas. En cuanto al viento, ¡que lo parió…!, como diría el Mendieta. Respecto a lo del pastito, los arboles que se pueden romper por acción del tovien…, no se: me dejaste pensando. Por aquello de “mas vale morir de pié, que vivir de rodillas”.Vió? A pensar se ha dicho. Pa
acabo de dar con tu blog. no se si seguis en eslovenia porque la verdad es que no tuve tiempo de leer mucho. buenisimas las recetas de mermelada y “tuco” esloveno. capitulo aparte las fotos…sin palabras. yo tampoco estoy en mi buenos aires querido; vivo en mexico, que es bastante parecido en muchos aspectos. te sigo leyendo. un abrazo ines
Gracias Inés, y bienvenida!
Seguimos en Eslovenia, adelante con los faroles. Pasala bien, y nos leemos luego!