Bidematic instalado (o el verdadero motivo por el cual vino mi padre a visitarme)

2 Febrero 2007

Publicado en Mi vida en Eslovenia

Bidematic instalado

Mi padre vino a Eslovenia por 3 días, y casi un día entero nos la pasamos instalando el “bidématic”. Para los no-rioplatenses, les cuento que lo que más sufrimos los argentinos y uruguayos en Europa no es la falta de yerba para el mate, o del dulce de leche, o de los sánguches de miga. Lo que más aviva la nostalgia es la no existencia del “bidé”, que no será invento sudaca pero en Sudamérica tiene la “lluvia” saliendo desde abajo. Su función principal no es la de lavarse los pies.

Ante esta carencia higiénica, nos quedan pocas opciones. Una es tratar de usar los bidés que hay aquí, que en muchos casos no sirven para nada. La otra es resignarse al papel higiénico, que resulta una ardua tarea en más de un sentido. La última opción, que se ve en estas fotos, es lograr convencer a alguien (si es a un progenitor Ingeniero de profesión, mejor) que te traiga un “bidematic” desde Argentina, y que te lo instale en tu baño esloveno.

El bidematic es un artilugio que se ubica por debajo de la tabla del inodoro, y que por medio de un inteligente diseño, logra llevar la tan preciada “ducha inferior” a su lugar correcto. Según oí, al parecer el inventor de tan salvador aparato es (o fue) el abuelo de la señorita Tanguera, que de vez en cuando comenta en este blog. ¿Es así, señorita? ¡Cuente! Y en especial, cómo fue que a tu antecesor se le ocurrió tan maravillosa idea! :-)

Bueno señores, aquí termina el post. Como dice Ksenija, ahora tenemos lavakulos en casa! Iupiiiiiiiiiiiii! :-D

Entrada anterior:

Entrada siguiente: