Cómo fue guiar un grupo de turistas japoneses por Liubliana

18 Agosto 2009

Publicado en Mi vida en Eslovenia

Como les escribía ayer, tuve mi primer grupo de turistas japoneses a los que guíe por la ciudad de Ljubljana. La experiencia, en general, fue muy buena, y también muy diferente.

El haber tenido contacto con la cultura japonesa en varias oportunidades a lo largo de mi vida me sirvió incluso antes de empezar la visita, ya que me llamaron pidiendo que empezáramos unos 25 minutos, y sé muy bien que llegar tarde a una cita con un japonés es empezar muy muy mal. Llegué a tiempo. Además, durante el transcurso de la visita hice un esfuerzo extra en relacionar a Ljubljana en todo lo que se pudiera con Japón y su cultura, y puedo decir que les encantó el Mlekomat (máquina expendedora de leche fresca de excelente calidad que está en el Mercado Central) :-D

Ahora bien, como los japoneses sufren mucho el calor, el trazado de la visita guiada debe adaptarse principalmente a donde caiga la sombra, porque quieras o no los nipones se te van a tirar para el lado donde haga menos calor, especialmente ayer, que tuvimos una temperatura que excedió los 30 grados. De esta manera nos  quedamos un rato adentro de la Catedral, que por supuesto siempre está más fresquita, fuimos por las callecitas medievales que tapan la entrada del calor, y en los lugares “abiertos” inevitables, como la Plaza Prešeren o el Puente de los Dragones, traté de que la cosa transcurriera lo más rápido posible.

Como ven, para ser un guía de turismo hay que saber adaptarse. Y como dirían los norteamericanos, adaptarse is my middle name (“mi segundo nombre es adaptarse”). Carlos Adaptarse Yoder, a vuestro servicio.

Otras de las características particulares de las visitas guiadas a japoneses es que ellos siempre vienen a Ljubljana con su propio líder/guía, quien es generalmente la única persona que habla inglés. Los guías debemos entonces mostrar la ciudad a él, en cómodas cuotas y dejando espacio para la traducción, y no al grupo. El líder es quien luego traduce al japonés lo que nosotros vamos diciendo, mediante un pequeño micrófono que tiene en la solapa, y los turistas a su vez escuchan la traducción por auriculares (en España, “cascos”). Todo este simple pero efectivo alarde tecnológico redunda en menos contacto entre guía y guiados, pero también en que los turistas estén más tranquilos para ver lo que se les antoje, y que nosotros los guías no tengamos que levantar la voz. Se podría decir que la visita guiada transcurre entonces “en diferido” y no “en directo”.

Los cartelitos que preparé y mi farfulleo en japonés tuvo un efecto más positivo del esperado. Todos se sorprendieron, algunos muy alegremente, y otros incluso aplaudieron. Creo que logré lo más parecido a romper el hielo, considerando que los turistas ya venían cansados y los oprimía el calor. Al final de la visita, el líder del grupo me agradeció profusamente, y me dio una nada despreciable propina. Domo arigato gozaimasu, Sato-san! :-)

Así que como decían hace un tiempo en la televisión argentina, ¡prueba superada! Espero que en el futuro me toquen más grupos de japoneses. La pasé muy bien. :-D

Entradas relacionadas:

  1. Guiando un grupo de turistas japoneses por Liubliana
  2. Todo sea por la seguridad de los turistas…
  3. Preguntas frecuentes que me hacen los turistas sobre Ljubljana

{ 6 comentarios… leelos aquí abajo o dejá el tuyo }

1 mami 2009-08-18 a las 7.26 pm

Todo es una cadena de porqués en la vida :-) Y me alegra que hayas podido agregar un plus al tour acudiendo a tu viejo curso de Japonés….

Responder

2 Carlitos 2009-08-25 a las 2.21 pm

Todo suma, madre, todo suma! Algún día si Dios quiere volveré al estudio del nihon-go.

O no, quién sabe :-)

Responder

3 monika 2009-08-20 a las 10.41 am

Hola Carlitos, me alegro de que tu nuevo trabajo de guía sea tan interesante y disfrutes con ello, y estoy segura, por lo que te conozco del blog, de que los grupos que llevas también disfrutan mucho. Acabo de volver de pasar 10 días en los Alpes Julianos con un grupo de senderistas madrileños y ha sido realmente maravilloso, aunque ya conocía la zona nunca la había visto desde las cumbres más altas. Realmente merece el esfuerzo de subir unos 600 metros de desnivel y ver el país desde allí arriba, y luego al bajar poder descansar junto al lago de Bled. Al final pasamos unas horas en Ljubljana que sigue tan encantadora como la recordaba, a pesar de las obras. Creo que los de mi grupo no tuvieron la suerte de tenerte como guía por lo que me contaron, yo me fui por libre buscando algún libro para retomar por enesima vez mi estudio del esloveno. Un abrazo

Responder

4 Carlitos 2009-08-21 a las 8.44 am

Qué bueno que estuviste por estos pagos! Me alegro que la hayas pasado muy bien :-)

Responder

5 Andrejcheck 2009-08-20 a las 8.13 pm

Felicitaciones Carlos! No tengo dudas de que te fue de maravillas. Yo pensé que me conocía la mayor parte de Ljubljana, pero con vos tuve la oportunidad de aprender muchas cosas nuevas que me sorprendieron. Para todos los que visiten la capital eslovena… recomendable 100% una visita guiada de la mano del autor de este blog. Imperdible. :)

Responder

6 Carlitos 2009-08-25 a las 2.20 pm

Gracias por las lindas palabras, Andrej. Me encanta lo que hago!

Responder

Dejame un comentario

Podés utilizar los siguientes códigos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Entrada anterior:

Entrada siguiente: