Desde hace un tiempo en el mismísimo centro de Ljubljana se instaló un aspersor de agua que rocía implacablemente a transeúntes de todo tipo y factor.

¿La excusa? El arte, como siempre
En pocas palabras, en la Plaza Preseren, en frente de la Iglesia Rosa, tenemos instalada el “área de clima propio”, como se ve en el cartelito:

O sea que hay que tener cuidado al pasar por esta zona, porque si bien la garúa es refrescante, estamos teniendo unos días bastante frescos, y la verdad que la inesperada ducha ya empieza a incomodar un poco…
Pero así y todo, tiene onda, ¿no?
Gracias a la señorita Irena, de quien saqué las fotos (las mías no salieron bien).
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La primera sensación al sentir las gotas de agua fué de desagrado.
En un día de sol lo único que puede caer del cielo es alguna cagada de un pájaro.
Después, cuando ví el el montaje, pensé “que boludez”.
Pero después vino lo mejor, que es el preguntarte ¿para qué?
Picasso dijo que “El arte es una mentira que nos acerca a la verdad”
¿cual te parece que es la verdad en este caso?
¿Quizás la idea tuviera que ver con incrementar las posibilidades de un arcoiris?
Con respecto a la cita de Picasso, me parece confusa. El arte moderno (humanista, del 1700 para acá) sólo en contadísimas ocasiones acerca a la Verdad; y por lo tanto constituye una “mentira”, al menos en cierto sentido. En eso estoy de acuerdo con don Pablo.
Pero que una mentira acerca a la verdad, no.
Ahora bien, si tomamos esa definición como un ejemplo de una “via negativa” hacia la verdad, eso es metafísicamente muy correcto… pero no creo que el arte moderno (del que Picasso fue uno de los abanderados, en sus últimas expresiones) califique, vio…
a mi se me ocurrió tomarlo por el lado de la saturación de información a la que estamos sometidos cada día. porque a pesar de la correcta señalizacion de “area pluvial permanente” y de los avisos de “se recomienda el uso de paraguas”, uno solo se percata de las señales cuando está mojado. Muy simbólico.
lo otro que pensé fué que el mensaje era: “estamos en condiciones de modificarlo todo, hasta el clima, no vamos a pedir tu opinión. Creemos que basta solo con señalizarlo”
En resumen, Diego, el hombre es hijo del rigor.
Diego: puede que sea así, por qué no. La verdad que cuando lo vi le dije a Ksenija “y bueno che, al menos tratan (de fomentar el turismo en Ljubljana)”. Sigue la gente buscando formas de hacer que los turistas se queden en Ljubljana por más de dos días, aparentemente