Hace algo así como un mes que soy un usuario Mac… y hoy les puedo decir con seguridad que ni loco vuelvo al mundo Windows. ¿Pero por qué tanta radicalidad? Sigan leyendo!
Primero que nada, la integración total entre todas las aplicaciones incluidas con el sistema operativo Leopard. Las aplicaciones que se encargan de tareas rutinarias como manejo de fotos, agenda de direcciones, chat, correo electrónico, creación de DVDs, edición de audio & video están excelentemente integradas entre sí.
Tal es así que encontrar ese mail o ese documento donde anotamos ese teléfono que necesitamos ahora justo ahora pero YA YA, y que ni idea tenemos de dónde está, resulta trivial. Tan sólo es cuestión de usar dos teclas, y una ventanita de búsqueda global nos encontrará lo que buscamos en nuestro disco rígido, dentro de ciertos tipos de documentos (archivos Word, Excel, OpenOffice, etc.) y hasta en Wikipedia! ¿Ejemplo? El otro día necesitaba un número de teléfono y no tenía idea de dónde lo tenía anotado. En la Agenda no estaba. El Spotlight (esta ventanita de búsqueda global) lo encontró en un documento de Word adjunto a un correo que me había mandado mi hermano hace más de un año atrás. Abrí el archivo, la libreta de direcciones, copy-paste, y a otra cosa. Todo el “problema” me habrá consumido unos 15 segundos.
Por supuesto, para que esta integración funcione, los programas del Leopard son razonablemente abiertos: se puede sincronizar bidireccionalmente el correo Gmail usando IMAP, el calendario con Google Calendar -o cualquier otro calendario online que implemente el protocolo iCal-, las libreta de direcciones con Yahoo! o Exchange, etc. etc. etc.
Pero la killer app (la aplicación que decide el cambio) es quizás la que al principio parece la menos interesante. El Leopard viene de fábrica con un sistema de copias de respaldo (backups) al que dieron en llamar, muy pomposamente seguro, la Máquina del Tiempo (Time Machine en el original).
Este programa está tan pero tan bien hecho que logra lo inconcebible: que los usuarios promedio deseen adoptar una práctica vital tediosísima; el realizar copias de respaldo periódicamente. ¿Cómo lo lograron? Brindando backups automáticos, completos y confiables, sin la menor intervención del usuario. Lo único que hay que hacer es:
- Comprar un disco rígido externo, tipo USB o Firewire, idealmente de una capacidad bastante mayor al disco rígido que se intenta espejar.
- Desempacar el disco rígido, y conectar a la Mac.
- Ante la pregunta “¿Quiere usar este dispositivo como una unidad de almacenamiento de Time Machine?” que nos hace el Leopardo, contestar que sí.
… y ya está!.
Todos los archivos, el correo electrónico, la configuración de todos los usuarios, absolutamente TODO lo que está instalado y de la forma en que lo está, se transfiere al disco rígido externo, en copias de seguridad incrementales, una vez por hora. El sistema almacena las copias horarias durante un día, las diarias durante una semana, y las semanales durante un mes. Cuanto más espacio hay en el disco, más días es que se puede “volver en el tiempo”.
Por supuesto, la idea en sí no es nada revolucionaria; todo lo contrario. El chiste es que este programa viene incluido en el sistema operativo, anda la primera vez, y uno puede olvidarse fácilmente de su existencia, hasta el momento en que necesitamos ese archivo que perdimos… y es ahí cuando agradeceremos los backups. Yo en esto de perder datos tengo experiencia, así que no podría estar más contento!
Entonces, como decía en el título de este post, ni loco que vuelvo a usar Windows, especialmente porque el Vista es una pesadilla. Yo quiero usar la computadora no para pelearme con el sistema operativo, sino para hacer cosas lindas: música, proyectos, estudio, mirar videos, leer, escribir, o incluso echar una partidita (léase, un par de siglos) al Civilization IV, si tengo unas horas menos de sueño por día.
Pero no dejen que yo los convenza. Miren el videito de los detalles sobre cómo funciona la Time Machine, y después me cuentan, ¿sí?
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Se ve que en el cambio de W a L algo pasó, ya que tuve que escribir mi nombre y mi E-mail.
Te parece que el Leopard le puede servir a un usuario medio pelo y jovatón como yo? Otendría que ponerme a estudiar?
Pa: te vuelvo a reiterar por enésima vez (¡qué abuso de redundancias!) que lo mejor que podés hacer es darte una vueltita por el centro Apple que tenés ahí en Ayacucho, y decirle a los pibes que atienden algo tipo: “Hola, mi hijo menor me tiene la paciencia a la miseria con las maravillas que supuestamente ofrece el mundo Mac. Yo soy un usuario PC desde antes que vos nacieras. ¿Me tratás de convencer?”
(y lo del cambio al Leopardo no puede afectarte a vos, un usuario del blog. Me huele a que borraste las cookies de tu navegador, o estás usando otro navegador u otra computadora, o algo así)
no tiene mucho que ver, pero despues de leer este post se me dio por hacer un paralelo entre el desarrollo de mi desempeño en mi nuevo empleo y la historia de las computadoras. Hace unos meses logré pasar de DOS a Windows, al lograr comvertirme en multitask (ahora tengo que hacer muchas más cosas al mismo tiempo que antes), y ahora soy un pentium III que corría bárbaro Win98 pero al que acaban de cargarle XP… ahora estoy luchando por pasar a PIV, y recemos para que no me instalen el Vista… y que algún día me convierta en una Mac
las cosas que uno piensa jajajajajaja
VOLVIERON LOS COOKIES!!!!http://blog.argentinaslovenia.com/wp-includes/images/smilies/icon_lol.gif