Como ya todos sabrán, una de las cosas a las que me dedico es a guiar turistas por la linda ciudad de Ljubljana, en donde vivo desde 2005. Si bien aún no he acumulado lo que se dice muchísima experiencia, ya vislumbro algunas de las que pintan ser las preguntas más frecuentes que me hacen los turistas (españoles mayormente).
Helas aquí, con respuestas además, de buen pibe que soy nomás.
La Catedral, detrás del mercado cubierto
—¿Es Eslovenia un país católico? —preguntan cuando comienzo a mostrar la Iglesia Catedral de San Nicolás.
—Sí. Más allá de las estadísticas, que no arrojan datos concluyentes porque la Constitución Eslovena protege la libertad de culto y por lo tanto muchísima gente no contesta, Eslovenia es un país abrumadoramente Cristiano, y en particular Católico. En Liubliana hay sólamente una iglesia protestante (luterana) y una iglesia ortodoxa (serbia). No hay sinagoga, ya que los judíos fueron echados de la ciudad en el año 1515 y nunca volvieron a asentarse, ni mezquita, puesto que los turcos, a diferencia con los países vecinos, nunca conquistaron la ciudad y el Islam jamás tuvo oportunidad de echar raíces profundas.
—¿Quién es el patrono de la ciudad?
—San Jorge, conocido en Eslovenia como Sveti Jurij, quien como todos sabemos es el encargado de traer a la Primavera y de matar al Dragón.
—Ah, entonces Liubliana tiene dragones por San Jorge, ¿no?
—No, o al menos no exclusivamente
El dragón hace referencia a la leyenda del viaje de Jasón y los Argonautas, quienes en el siglo XIII a. C., y luego de robarse el fabuloso Vellocino de Oro, navegaron por el Mar Negro, y de ahí al Danubio, luego al Sava y finalmente al río Ljubljanica, el que atraviesa la actual Liubliana. Ahí los sorprendió el invierno, y tuvieron que montar campamento, y este sería entonces el asentamiento original que daría origen a la ciudad.
El dragón del puente de los ídem
—¿Pero, y el dragón?
—¡Ah, sí! Según la leyenda, los Argonautas pasaron el invierno aquí, y en un pantano al sur del río se enfrentaron a un temible dragón, que encontró su final a manos de las heroicas y griegas manos de Jasón. Cuando llegó la primavera siguieron navegando por el río, pero éste misteriosamente desapareció (un fenómeno usual en las regiones del Carso), por lo que debieron desarmar el Argos y cargarlo sobre sus espaldas, para eventualmente alcanzar el Mediterráneo. Sin embargo, el dragón no fue derrotado completamente, ya que vive hasta el día de hoy en el escudo oficial de la ciudad de Ljubljana, y en el notable Puente de los Dragones. Sí, ese mismo puente que -yo no sé bien por qué- alguna gente mala lo llama el “Monumento a las Suegras”. Reitero que yo no sé por qué, ya que mi suegra es un amor.
—¡Qué bonito mercadillo! ¿Podemos quedarnos aquí unos momentos?
—Claro que podríamos, pero me parece que sería mejor continuar con la visita y ver algunas otras cosas más de la ciudad, y dejarlos a ustedes libres para visitar el mercado a sus anchas un poco más tarde. Cómo no señora, le marco dónde estamos el mapa. Y aquí está su hotel. ¿Vio qué cerquita? Liubliana es así, caminando se llega a todos lados.
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{ 3 comentarios… leelos aquí abajo o dejá el tuyo }
Caramba!! Con las cosas que me he enterado leyendo este post, cuando vaya a Lj me engancho en una visita guiada…..
Porque cuando uno viaja en función “familia unida”, deja de lado el turismo…. y me pierdo un montón de cosas interesantes!!
Entonces preparate, porque esto es tan solo un pequeño ejemplo de la cantidad de cosas increíblemente interesantes que tiene esta pequeña ciudad
Muy interesante! Que lindo es conocer la historia de los lugares. Muy bueno tu trabajo, Ljubljana me parece una ciudad hermosa y poco conocida para los que vivimos en el sur del mundo. Gracias por acercarnos estos comentarios y regalarnos gratos momentos con su lectura!