Todos los años, durante el mes de diciembrel se celebra en la ciudad de Gorizia (Italia) la “Feria de San Andrés”, o como se la conoce en Eslovenia, la Andrejev Sejem.
Hoy voy a hablarles de esto no porque estemos en diciembre ni mucho menos, sino porque me pintó. ¿OK?
Decíamos. Esta feria es bastante concurrida por gente de ambos lados de la frontera (para los caídos del catre, la ciudad de Gorica, históricamente eslovena, se partió dos después de la segunda guerra mundial, quedando una parte del lado italiano, y otra del lado yugoslavo-esloveno).
Ksenija me cuenta que cuando eran chicas, ella y la hermana esperaban ansiosas que fuera la época de la feria, porque significaba una cosa bien clarita… ¡garrapiñada y turrón!
Hoy en día, obvio, se consiguen fácilmente en cualquier Mercator turrones, garapiñadas y miles de dulces de todo tipo y color, pero hace unos 20 años la cosa era diferente.
El diciembre pasado me llevaron a la feria nomás, y me sorprendió, primero que nada, la cantidad de gente, que se apiñaba ante interminables hileras de puestitos de dulces, panqueques, vino caliente, indescifrables exquisiteces italianas, regaliz de mil y una formas y colores, y los infaltables turrones.
¿Apetitoso, verdad?
Como era de esperarse, también entre los puestitos más “tradicionales” se agolpaban puestos de productos chinos ofreciendo las chucherías que se encuentran en cualquier parte del mundo… Así seguí yo, entonces, caminando el año pasado, hasta que me encontré con esta delicadeza:
¡Ñam, chanchito!
La sutileza italiana (o la argentina, o la bosnia) no tiene límites, ¿verdad?

Compraron algo en la feria o fueron de O´Jiggins nomas?. No se si esta será igual, pero la impresion que me quedo al visitar tanto las ferias como los mercados en Eslovenia, es la variedad de mercaderias, los colores, las formas y por sobre todo LA PULCRITUD Y EL ORDEN reinantes. El miercoles pasado estaba aca en la feria de Humaitá en Rio y me acordaba de eso… Por favor!. Si sos rellenito no vayas porque salis biselado, y ojo donde pones la pata, quiza la metas en un hueco lleno de agua donde lavaron el pescado!. Ojo con pisar cascaras de banana, de mango o de sandía!. Y la sutileza del chanchito… SOLO UD, DON CÁLO, PUEDE REPARAR EN SEMEJANTES DETALLES!. Mañana es miercoles, mañana la feria de Humaitá de nuevo, me acrodaré de nuevo de nuestras andanzas en los recovecos de Ljubljana… abrazos y salu2 !
hacia falta ponerle una brochet al cerdo? jajaja
Aanand: compramos turrón en la feria, OBVIO. Con respecto a la feria de Humaitá, creo que son amores distintos. Más de uno se amargaría en una feria eslovena, ante la cuasi total ausencia de posibilidades de regateo, por ejemplo
pato: evidentemente los “sapori de roma” son a chanchito enbrochettado! =)