Y llega otro miércoles, lo que significa doble post (y yo a las corridas con regalos, cosas de último momento, interesantes propuestas musicales y siguen las firmas). En fin, uno se debe a su público (???)
El concurso de la semana pasada fue en realidad una competencia de sana originalidad. Y para ser honestos, nuevamente el amigo Pejiguera se consagró ganador. Su poesía con historia y todo se llevó la palmas. ¡Grande JoséLuí! Las tardes sabatinas parecen que lo inspiran, señor! Me saco el sombrero, vea.
Como siempre, y como quien escribe es un zurdito jipi roñoso, el ganador es en realidad todos. Y en esta ocasión, para no ser de otra manera, vamos con otra receta, que en realidad nunca la comimos, porque queremos llegar vivos a los 30.
Ljubljanski Zrezek [Bife Liublianense], receta del libro de cocina de Rožica
Aclaración para los no argentos: “bife” le decimos los argentinos al “filete”, al “bistec”, al “filet mignon”. Léase: cacho ‘e carne vacuno grandote (pero ojo, aquí es sin hueso).
Preparación de 1 bife (o sea, multiplicar por la cantidad de comensales que se animen)
- Aplastar un bife (ni idea de qué carne usan estos herejes, supongamos nalga) con un martillo, pero sin engolosinarse mucho (que no quede demasiado finito, ¿ok?).
- Cubrirlo con una feta de queso y otra de jamón cocido (de York, para los españoles). Doblarlo cual pañuelo y atravesarlo con escarbadientes (cantidad necesaria).
- Pasar por harina, huevo y pan rallado.
- Freír en grasa caliente durante 10 minutos de cada lado, a fuego no muy fuerte y moviendo la sartén continuamente, para que no se pegue.
- Respirar hondo y servir.
Sí sí señores, esto es carne frita en grasa. Tenemos animales muertos por doquier, productos lácteos, huevos… un auténtico banquete antivegetariano. ¡Salud!