Comer carne argentina en Ljubljana
En Ljubljana existe un restaurant de comida argentina, sito en el complejo de compras BTC. Quizás por falta de imaginación, el lugar se llama simplemente Argentino, lo cual debido a la falta de artículos en el idioma esloveno podría traducirse como “El Argentino”.
Antes que nada aviso que nunca he ido a comer ahí: pasé muchas veces por la puerta, donde tienen instaladas varias simpáticas sombrillas. Lo que si estuve dando vueltas al sitio web, y no pude dejar de apreciar un par de cositas en la sección “Carne Argentina“:
- Un bife de lomo de 250 gramos por “tan sólo” 31,40 € . Un medallón de lomo de 400 gramos, en cambio, te sale 51,10 € . Y un bife de chorizo de 800 gramos… ¡99,30 € !
- Se ofrece carne de “potro argentino”, que a mi entender tiene que ser un reflejo de la obsesión eslovena por la carne de caballo, que en este caso fue transpuesta a los equinos argentinos. ¡Valderrama, te necesitamos! Realmente no sé dónde iremos a parar.
- Como parte de las guarniciones se puede pedir medio cavallo (sic) y a cavallo (sic), que significa el agregado de un o dos huevos fritos encima del animal muerto elegido. Muchachos, ¡caballo va con b larga!
Por su parte, en la carta de vinos podemos observar, siempre en versiones de 3/4 litro:
- Vinos “exclusivos”: un Arnaldo B por 45 euritos o bien un Santiago Graffigna por 39. ¿Qué pasó Santiago que te dejaron atrás?
- Vinos “top”: un Cheval Des Andes 2002 por 105 euros, o bien un Terrazas Reserva Malbec 2005 por 45.
Y yo me pregunto, ¿por qué el Arnaldo B y el Terrazas salen lo mismo, pero uno es “exclusivo” y otro es “top”? Esto está tomando un tono bastante paparruchesco oscuro… Y eso sin contar que ofrecen cerveza brasileña, las paredes están decoradas con reproducciones de Botero (pintor colombiano), y se pueden acompañar los bifes con fajitas mexicanas. Tanta autenticidad tiene su broche de oro en la carta de postres, donde sobresale el panqueue con dulce de leche, a tres euros con cincuenta.
Más allá de todo esto, que puede llegar a ser de interés a más de un turista, lo que me pareció interesante fue la reacción que tuve yo al ver el sitio Web este. En la barra de navegación izquierda hay una foto de una parrilla a leña, con varios pedazos de carne encima. La reacción primitiva que tuve inicialmente fue la de “mmmmmmmmmmmmmmmmmm, asadito carne carne animalll”, pero fue reemplazada casi al instante por un rápida escalada de desagrado. Fue como cuando Frodo le ofrece el Anillo Único a Galadriel en el capítulo “El Espejo de Galadriel” del Libro Uno de El Señor de los Anillos: tentación suprema seguida de un sentimiento mezcla de “¡prueba superada!” y “bisagra en mi vida”.
Entonces, creo que cuando vuelva este fin de año a la Argentina va a estar todo bien, y podré mantener mi decisión de dejar de comer carne, decisión que ocurrió aquí debido a la insulsez suprema de la oferta cárnica eslovena en primer lugar, y luego a partir de cierto tiempo de introspección y meditación.
Resumiendo, si quieren comer carne argentina en Ljubljana, se puede… pero es carísimo. ¿Mi humilde sugerencia? Coman carne argentina en Argentina, y aquí en Eslovenia coman potica
Escrito el 11 de August de 2008 y archivado en Mi vida en Eslovenia.
Etiquetas: Argentina • Diferencias entre Argentina y Eslovenia • Gastronomía • Vegetarianismo • Vida en Ljubljana.
Epa! Un año atrás escribía Ljubljana: ciudad con clima propio




