El segundo destino turístico más importante de Eslovenia es el lago de Bled, con su islita con iglesia incluída, su castillo de más de mil años de antiguedad, y todo el poder de su kremšnita (la torta de crema típica de la región).
Hace un par de semanas fuimos a Bled, porque una ex compañera de facultad de Ksenija es de allí, y todos los años organiza un “piknik” en su casa. Fuimos un poquito antes, y aunque hacía más frío de lo normal, dimos una vueltita al lago, que es siempre hermoso en cualquier época del año. Y miren lo que nos encontramos.

¡Unos felices lotos eslovenos, a la deriva en el Lago de Bled!
Me sorprendió mucho ver lotos en vivo y en directo, y aquí en Europa, además. ¿Por qué? Porque el loto es la flor más sagrada (si se me permite el aumentativo) y simbólica de Oriente, de un valor equivalente al que tiene la rosa aquí en Occidente. Yo asociaba a esta flor más con la Señora Saraswati que con la región de Gorenjska de este bendito país, qué quiere que le diga…
Anyway, la foto no es de la calidad que a mí me gustaría, ya que el foco está equivocado y la luz es insuficiente, pero me gustó el encuadre, y por qué no a ustedes también (aquí está la foto en tamaño grande).
Ah, y por poco me olvidaba. Hela aquí la foto de la kremšnita, para que después no digan que esto no es un blog-testimonio.

ñam