Comenzó el Alegre Diciembre en Ljubljana

El lunes pasado comenzó oficialmente el Alegre Diciembre (Veseli december) en Ljubljana, que es una de los momentos más interesantes para estar en esta ciudad. Las ofertas se multiplican, tanto culturales como gastronómicas.

Entonces, a las 5 de la tarde del lunes (ya es de noche, eh) se prendieron las luces. Esto significa que nada menos que 26 kilómetros de lucecitas estarán prendidas, alumbrando toda la capital, hasta Año Nuevo más o menos. De hecho sólo en el árbol de navidad en la Plaza Prešeren (a 7 cuadras de casa) se han instalado 7 kilómetros de luces.

Visiten este link para ver algunas fotos.

Imponente, ¿verdad?

Y eso que no les conté de toda la feria de artesanías especialmente preparada para esta época, que es de mucho shopping (y mucho frío!): tejidos a mano, miel, regalos hechos en madera o vidrio, platería, todo tipo de velas… y la vedette de toda esta movida… ¡el vino caliente! (blanco o tinto, que no digan después que no hay opciones).

Nosotros no hemos hecho las comprar para Miklavž todavía, pero seguro que nos iremos de parranda al centro a comernos un panqueque con Nutella con un buen chocolate caliente. ¿Es por el frío, vio? ;-)

Feria del libro en Ljubljana

Todos los años por estas fechas tiene lugar, por 4 o 5 días, la Feria Eslovena del Libro, en el prestigioso Cankarjev Dom de Ljubljana. Sin embargo, este año es el primero donde la entrada a la Feria es libre y gratuita.

Así y todo, no tuve oportunidad de ir :-)

Aquí tienen un cartel (estamos publicitarios últimamente) de la Feria:

pb240014.JPG

El eslogan es “Cuando leo, disfruto” (Ko berem, uživam), y la serie de estos tres carteles tiene a tres protagonistas diferentes.

En el primero tenemos a un chico tatuado y con aro en la nariz, compenetrado leyendo un mamotreto que sugiere Dostoyevsky o similar. El epígrafe es “Yo sueño”.

En el segundo cartel tenemos a una señora mayor, feliz de leer -¡oh casualidad!- otro mamotreto en tapa dura, que bien podría ser una enciclopedia o el divertidísimo “Biología”, de Claude Villé. El epígrafe, en este caso, es “Yo Amo”.

Hasta aquí todo normal, pero el tercer cartel es el que me llamó a tomar la foto. La chica lee un libro que parece ser de tapa blanda, y realmente al foto salió bien: el epígrafe dice “Yo nado”, y la chica tiene cara de eso.

De que está nadando, no que tiene cara de nada, eh! :lol:

En fin, medio asociación libre este post… pero en esta semana si Dios quiere tendrán lugar eventos muuuuuuuy literarios que significarán muy buenas noticias, de las cuales por supuesto serán participados.

Hasta entonces!

Deficiencia comunicativa

La oficina donde trabajo queda en el sexto piso del edificio Astra, cerca del Centro de Ljubljana.

No tenemos todo el piso completo, sino que lo compartimos con otras empresas. Una de ellas se mudó hace poco, la Universidad para la Tercera Edad o algo así. No conozco cuál es el plan de educación para la gente mayor, pero al menos sé que existe y que está distribuido en todo el país.

Teniendo en cuenta su target, la Universidad ha puesto grandes carteles en estridente color amarillo indicando dónde es exactamente su oficina. Todo lo que hay que hacer es seguir las flechas en los carteles, hasta llegar a una puerta de vidrio donde, claro está, hay otro cartel amarillísimo que indica que usted ha llega felizmente a destino.

¿Por qué entonces tenemos tal afluencia de abuelas y abuelos preguntando por la clase de italiano a nuestra oficina, que no está de camino a la puerta de vidrio sino más bien atravesándola y doblando por un pasillo dos veces?

Mi teoría es que estas personas están acostumbradas a preguntar y confirmar a donde quiera que vayan, sin importar los carteles amarillos con letras gigantes. De hecho, los carteles podrían ser en rojo, amarillo y magenta a lunares cyan, y así y todo llegarían a nuestra oficina (que es el único camino sin carteles), para confirmar que se han equivocado, y volver sobre sus pasos.

Pero esta es sólo mi teoría. Mis compañeros de trabajo por ahora sólo se ríen, ponen los ojos en blanco y les dicen a los abuelos que “no, aquí no es, siga los carteles amarillos”… por ahora con cortesía. Yo me encargaré de que los sigan tratando bien… ¡como si alguno de nosotros no fuera a envejecer!

22 de septiembre, día europeo “sin auto”

Así parece nomás, que hoy es (fue?) el Día Europeo Sin Auto, o algo así (los gringos le dicen “No Car Day”, aparentemente). Para nosotros, que no tenemos auto propio (al menos por ahora), todos los días son un Dan brez avtomobila :-D

Lo gracioso es que hoy sábado nos decidimos a ir a BTC a ver Hairspray antes de que la sacaran de la cartelera, y como el trayecto es largo y no teníamos muchas ganas de caminar, decidimos ir en bondi. Compramos los cospeles, y al llegar el honorable ómnibus de la línea 2, vimos que la ranura para los cospeles estaba totalmente cubierta por una cinta que decía “22 de septiembre, día del no auto”.

En otras palabras, hoy el transporte público es totalmente gratuito, para apoyar el no uso del auto.

¿Simpático, no? :-)

Arco Iris

Martes 24 de julio. Ocho y cinco de la noche. Ljubljana. Luego de un día de llovizna casi constante, se aparece esto:

p7240037.JPG

Imagínense que este arcoiris doble, además de dividir en cielo en tres, se pudo ver COMPLETO desde cualquier punto de la ciudad y alrededores. Lamentablemente no me da la cabeza para pegar las fotos y tratar de componer la imagen completita, pero como dije antes, imagínenselo… es mejor así :grin:

¿Qué les parece?

pd: hoy 5 de septiembre cumpliría 61 años Freddie Mercury, de seguir con nosotros en este mundo. Qué cosas que tiene el haber sido fan de Queen en la adolescencia… ¡me acuerdo de cada cosa! :-)

Vuelta a clases

Hoy es el primer lunes de septiembre, lo que significa que ¡recomenzaron las clases! Sí, como en el resto del hemisferio norte, el año lectivo comienza en septiembre u octubre, y termina en mayo o junio, según los casos. Eso significa que, entre otras cosas, los egresados no son por ejemplo “promoción 2007″, sino “2006/07″ o “2007/08″; en otras palabras, el año lectivo siempre está repartido en dos años calendario.

En Ljubljana, que es la ciudad con mayor cantidad de estudiantes afluentes de Eslovenia, el comienzo del año lectivo significa además, muchos cambios. El primero de éstos es que hay mucha más gente en la calle. Tal es así que todos los años, por estas fechas, la Secretaría de Tránsito de la Municipalidad de Ljubljana realiza una campaña de concientización en todos los medios de comunicación, destinada a los automovilistas y motoristas, del cual la imagen siguiente es un ejemplo:

p9020399-1.JPG

El cartel muestra a tres niños en edad escolar ilustrados en colores brillantes, rodeados por una masa informe de vehículos, en triste monocromo. Los niños dicen “Ey, aquí estamos de nuevo!”. El mensaje es claro: ojo que a partir de septiembre Ljubljana se vuelve a poblar de chicos de toda edad, que transitan a pie, en patines, en bicilceta o en patineta.

La verdad que leyendo lo que escribí, me da un poquito de pena por los que tienen auto… ¡de verdad que la gente se queja del tránsito en Ljubljana!

Si tan sólo supieran -los automovilistas- que eso de que a pesar del lentísimo avance del tránsito no se escuche una bocina es muy poco común en las “grandes ciudades” -y que es una de las cosas que más atesoro de Ljubljana-, quizás verían la cosa de otra manera, ¿no? :-)

Pero bueno, no todo el mundo ve las cosas de la misma manera!

Ljubljana: ciudad con clima propio

Desde hace un tiempo en el mismísimo centro de Ljubljana se instaló un aspersor de agua que rocía implacablemente a transeúntes de todo tipo y factor.

vreme1.jpg

¿La excusa? El arte, como siempre :-)

En pocas palabras, en la Plaza Preseren, en frente de la Iglesia Rosa, tenemos instalada el “área de clima propio”, como se ve en el cartelito:

vreme.jpg

O sea que hay que tener cuidado al pasar por esta zona, porque si bien la garúa es refrescante, estamos teniendo unos días bastante frescos, y la verdad que la inesperada ducha ya empieza a incomodar un poco… :-) Pero así y todo, tiene onda, ¿no?

Gracias a la señorita Irena, de quien saqué las fotos (las mías no salieron bien).

El “terrible” calor Ljubljanense

Estos días en Ljubljana la temperatura ha subido marcadamente, llegando en varias oportunidades a los 35 grados. Como era de esperar, todos los ljubljanenses comenzaron a quejarse del “imposible calor”, de como “no se puede vivir sin aire acondicionado”, y cosas así.

Para alguien como yo, nacido en Buenos Aires, ciudad siempre pegajosa y abochornante en verano, la Ljubljana estival es maravillosa! ¿Por qué? Por lo siguiente

  • El tránsito disminuye mucho: todo el mundo está en “el mar” (la costa eslovena o croata), con sus playas de piedras y pasto y cipreses.
  • Hay muchísimo sol y luz.
  • Los grados centígrados son acompañados o bien por una baja humedad o por una alta presión. En otras palabras, el calor se siente, pero agradablemente. No te achata como en Buenos Aires, que no te deja respirar o pensar.
  • Andar en bici a la mañana hace que llegués a la oficina fresquito como una lechuga.
  • A la tardecita y a la noche, siempre hay alguna actividad en el centro de la ciudad: música, ferias, exposiciones, lo que sea.

Y al fin y al cabo, es verano, che, qué tanto! Y en verano se supone que haga calor, ¿no? En Ljubljana, para mí significa andar en ropa liviana, sudar, tomar mucha agua, ducharse las veces que sea necesario, y a otra cosa! Todo resuelto! :-)

Beethoven inesperado y por siempre Nusrat

Recién venimos de una salida inesperada. Habíamos prendido la tele y de casualidad vimos que TV3 estaba transmitiendo en vivo, en el marco de algo así como el “Festival Bíblico“, el tercer movimiento de la Novena Sinfonía de Ludwig Van. Me disponía a disfrutar el concierto cuando en ese momento la cámara abrió un poco, y advertimos que la transmisión era desde la Catedral de Ljubljana.

Y nosotros, claro está, vivimos a sólo 10 minutos a pie de la Catedral.

Se imaginarán. Nos vestimos en un tris, y logramos ver, esta vez en directo, el comienzo del 4to movimiento, sin olvidar, claro está, la Oda a la Alegría, que según me cuentan ahora es algo así como el “Himno a Europa” (!).

Fue un gran placer, tanto por la música, por la orquesta (que no logré agarrar cuál era, o su director, pero fue muy pero MUY buena), por el tener la posibilidad de presenciar el concierto tan fácilmente, y por la lindísima noche de verano que nos tocó, con casi 30 grados, pero fresca y límpida. ¡Puro placer! :-)

Así y todo, noto un cambio en mí. Tiempo atrás, Beethoven me emocionaba profundamente. Hoy, en cambio, ya no tanto; una orquesta de 90 músicos y un coro de 150 personas tiene una fuerza que, si bien indiscutible, no se compara con que mueve un concierto del grande, único e inigualable Nusrat Fateh Ali Khan.

En fin… aaaaaahhh, Ljubljana en verano :-)

Buenas noches!

Nieva en Buenos Aires!

Sí señores, el cielo cae sobre nuestras cabezas.

Y como dice Página/12, hoy Buenos Aires es Eternauta.

Ljubljana, por otra parte, ayer ofreció 30 grados y sol, y hoy nubes, lluvia y 17 marquitas centígradas por encima del 0. Evidentemente, la Amplitud Térmica no se rinde.

« Anteriores