Así me paseo por Ljubljana

Según trascendidos, en Ljubljana, cuando hace frío, hace un frío de CAGARSE!

Hoy amaneció con -8, y les digo que se siente la diferencia. Yo pensaba que todo era más o menos igual, pero entre -2 y -8 se siente muchísimo. No sé… como 3 veces más frío ;-)

Quizás notarán que uso el gorro kolla que compramos en el viaje a Bolivia/Perú del 2001. Desafortunadamente no soy original, ya que un 40% de la población Ljubljanil usa este tipo de gorros. La única diferencia es que yo lo compré en Perú, y por mis venas corre sangre indígena! Carajo!

(????!!!!!)

…bueno, volviendo a la realidad, al menos yo puedo vestirme con gorro, bufanda, campera y pulover de llama, qué tanto.

Uno sigue caminando y…

… se encuentra con la maravillosa esquina de Proletarska y Partizanska. ¡A que no pasa en cualquier lado, vamos! La foto no salió muy bien que digamos, pero bueno, esta esquina queda acá nomás de casa.

Así que estamos rodeados, nomás! A los refugios!!!!!!!!!11 :mrgreen:

Nieve y más nieve

Hola gentes!

Esta es sólo una pequeña nota para decirles que desde hoy a la madrugada no para de nevar, en toda Slovenia. Por mi ventana los árboles grandes que se ven ya presentan una MUY gorda capa de nieve. Ni hablar las calles, veredas, balcones, postes de luz, semáforos, carteles. Se me ocurre que tener un auto aquí cuando nieva no debe ser tan bonito.

Caminar en la nieve es otra cosa. Si uno tiene tiempo para admirar la situación, es muy loco… todo se tiñe de un blanco que otorga un altísimo nivel de irrealidad. La ciudad no para en sus actividades, pero a la vez este manto cubre y afecta todo. Seguramente los Antiguos se habrán maravillado e inspirado mucho por la nieve, en especial cuando cae tranquilamente, sin pausa pero sin prisa.

Otra cosa… para que nieve no tiene que hacer demasiado frío, por lo que la temperatura es sorprendentemente amigable (entre -2 y 3 grados, más o menos), lo que hace que las actividades outdoors sean muy posibles. Bueno, eso es todo.

Y sí, eso de pensar en la nieve, hacer culopatín mientras se pondera el sentido de la vida ya lo vimos en Calvin & Hobbes, pero bueno, tampoco soy tan original. :-)

Culopatín

¡Hola paparulos y paparulas!

Me siento a escribir en esta noche de miércoles luego de un día agitado. Resulta que el lunes nevó mucho. Lo que la gente de Ljubljana hace cuando pasa, además de tomar chocolate caliente, vino caliente y otras cosas calientes, es… ¡culopatín!

Así que ayer martes a la noche fuimos (Ksenija, Maja F y yo) munidos de nuestros instrumentos a la cima del Rožnik (una colinita cerca del centro, con infaltable iglesia arriba)… y bueno, hicimos culopatín. Por ser la primera vez luego de largos años, no estuvo mal (la última había sido en la infame excursión a Piedras Blancas del viaje de egresados a Bariloche, circa septiembre del ‘95). El tema que no consideré fue la ropa adecuada… así que me empapé de nieve toda la ropa. Mi bufanda quedó como la de Papá Noel. Nótese que en la cima habían bastantes adolescentes en plan testosteronil con super trineos con volantes, esquíes y no sé qué más. Así y todo, en la bajada más grande, nosotros llegamos al mismo lugar que ellos… y nuestro equipo consistía en unas cosas de plástico símil tablas de inodoro que costaron 300 SIT (lo que sale un boleto de bondi).

Y no, todavía no tengo ni Internet ni posibilidad de mandar fotos. Si bien tengo bastantes, aún no puedo mandar ninguna. El tema de no tener Internet en casa es realmente una patada en la nuca, pero bueno, sólo podemos quejarnos a la gospa Helena, la casera.

Como en Ljubljana los colectivos y los colectiveros son AMARGOS, nos tuvimos que apurar mucho para llegar a tomar el bondi adecuado. El último sale a las 23:30 de la terminal, y eran las 11:10 cuando llegamos a la parada. En fin, corrimos un poco, con el frío reinante y la ropa mojada por la nieve.

No estuvo mal… diversión y ejercicio por el mismo precio!

Niev, Niev, Niev

… nieva en Moscú decía la Halibour Fiberglass Sereneiders.

Y aquí en Ljubljana nieva sin parar. El paisaje es realmente bonito… si no fuera porque nosotros vivimos a 2km del laburo, y tenemos que hacer todo el trayecto a pata… ¡y hoy con una CPU bajo el brazo!

En fin, me olvidé la Palm en casa, por lo que lo que escribí el fin de semana para el blog quedará para mañana. En fin.

Nos vemos! Saludos desdes la Bela Ljubljana.

Mi laburo

Hola! Finalmente me siento un tiempo a escribir.

Estoy aquí en la oficina, en Ljubljana. Es tarde para un día normal (17:51, pero esto es el primer mundo), así que estoy solo. Les cuento cómo es el tema con el laburo.

En pocas palabras, hasta que no tenga un contrato firmado, no puedo cobrar. Y las horas que ya laburé desde Buenos Aires no las puedo cobrar por afuera, tampoco. Obviamente, hay maneras de solucionar esto, entre ellas cobrar en especies (y no, no me refiero a eso. Željko será muy buen mozo, pero tampoco la pavada).

Continuando, la empresa me puede pagar a través de, por ejemplo, su cuenta en Comtron, un Compumundo vernáculo). Así que con eso puedo ir cubriendo las cosas que necesito para armar mi máquina (CPU, DVD teclado, etc). Estoy tentado de comprarme unos buenos parlantes, pero salen más que la regrabadora de DVD :)

Anyway, la buena noticia es que a Ksenija se le ocurrió una muy buena idea, y fue preguntarle a Željko (es el jefe… ¿ya se dieron cuenta, no?) si le parecía bien el pagarme un curso de idioma esloveno, y así es que… ¡¡¡este lunes tengo mi primera clase!!! Esto es una muy buena noticia, porque los cursos no son baratos, y -créanme- necesito aprender el idioma. Seré rápido para aprender, y tendré facilidad para los idiomas, pero acá computadora se dice “računalnik”, mostaza “gorčica” y jabón, “milo”. Así que no es TAN fácil como uno creía.

En fin, esas son las noticias. Ahora quiero irme a casa a estirar mi tabla, que tuve un pequeño accidente el otro día. Nada grave, pero es hincha igual. “Na svidenje” desde el país de las hamburguesas de caballo!

PD: notarán que aún no he escrito sobre importantes temas como la adaptación, convivencia, etc. Eso vendrá después (está todo bien igual, no se estresen) :-)

Música

En general todavía no he empezado a hacer muchas cosas en cuanto a lo musical.

Pero en particular, sin embargo, tengo una muy buena noticia. Rožica (la mamá de Ksenija) había leído por ahí que había un húngaro loco que había abierto un restaurant vegetariano en el centro de Ljubljana, y que tocaba un instrumento de la India. El otro día fuimos (quedará a unos 15 minutos de la oficina) y pude hablar con el tipo. No sólo era verdad la información, sino que este señor -húngaro nomás- toca sitar desde hace diez años, y le gustaría juntarse a tocar. Sería algo increíblemente bueno poder tocar con alguien. Así que los mantendré informados…!

Y claro, como el 92% de los húngaros, este hombre se llama Laszló. :mrgreen:

El clima (¡frío!)

La semana pasada fue muy fría, incluso para los eslovenos. En todo el país hubieron temperaturas bajo cero, y en algunos lugares sobrepasó los -20 centígrados. Experimenté por primera vez en mi vida un verdadero FRIIIIO… tanto que el mismo lunes fuimos al Spar (cadena de hipermercados presente en toda Europa) y compramos unos pantalones baratos para llevar debajo. Lo normal aquí es usar camiseta, remera, dos buzos, campera, bufanda, guantes y gorro :)

Nevó sólo una noche, cuando nosotros no estábamos en Ljubljana, y luego la temperatura bajó, lo que hizo que la nieve permaneciera. Según me cuentan, cuando hace mucho frío no nieva, sino que mantiene la que cayó cuando la temperatura rondaba los 0 grados y el cielo estaba nublado. Al final de esta semana la temperatura estaba cambiando, y el viernes, cuando veníamos para Lokavec, ya había escalado la temperatura hasta unos impensados 12 grados. El día anterior habíamos tenido -11.

Tiempo loco!

Vida cotidiana en Lokavec

Lokavec es el pueblo donde está la casa de Ksenija. Aquí venimos casi todos los fines de semana. La casa es grande, de dos pisos, que la terminaron de construir hará unos 4 años. En el piso de arriba (que tiene su propia entrada) es donde más tiempo estamos, porque es donde está la cocina y el living, además del balcón (desde el cual se ve el valle), el baño nuevo y la habitación de la madre.

La familia vivió durante un largo tiempo abajo, mientras se construía el piso de arriba. Se mudaron finalmente arriba cuando Ksenija tendría unos 15 anñs. Entonces, el piso de abajo quedó con muchos cuartos vacíos, que hoy en día se usan como cuartos de planchado, garage, despensas, y para guardar cosas en general. Aparte de esto, Maja y Ksenija tienen sus habitaciones aquí abajo, que son muy grandes (y lamentablemente bastante frías en invierno). Igual, hay partes de la casa que están como “cerradas”, y que todavía no conozco del todo. ¿Fantasmas? ¿Esqueletos? ¿Grace Poole? ¡Hmmm…!

Toda la casa está rodeada por el valle, y además tienen dos huertas las que ahora en invierno sólo proveen zanahorias, perejil y alguna que otra cosilla. En verano, como les he contado ya, las huertas explotan de cosas :)

Una cosa que es bastante sorprendente es la cantidad de pequeñas reglas que hay en esta casa. Pueden chocar al principio, pero es la única manera de mantener una casa grande en orden y limpia siendo sólo 3 personas. Ejemplos:

  • Apenas se entra a la casa, hay que sacarse los zapatos, dejarlos en el armario destinado a tal fin en la entrada, y ponerse las pantuflas que, obviamente, también están en el armario, de todo tipo y tamaño éstas. El piso es de cerámica y por lo tanto muy frío como para andar en patas.
  • El living, al igual que las habitaciones, está alfombrado, y por lo tanto hay que sacarse las pantuflas y entrar en medias y/o en patas.
  • En la cocina hay cajones diferentes para cada tipo de trapo (para vajilla, manos, mesada o pisos). La vida de un repasador tipo comienza como secador de vajilla y manos, todo primoroso él. A medida que se va lavando y lavando, se lo va degradando a limpiador de mesada, y finalmente cuando no da más, a trapo de piso).
  • En el banio hay tres toallas: para cara, manos, y pies… pero ojo con confundirlas, porque te pasa como la sándia con vino, ¡te morís!
  • Inmediatamente después de comer, se lava. Sin discusiones ni negociaciones. Si el piso está sucio después de cocinar, se aspira.

Y créanme que las reglas se cumplen… he visto a Ksenija o a Maja entrar y salir del living por una cosita que se olvidaron, siempre sacándose y volviéndose a a poner luego las pantuflas, como un reflejo ya.

Cambiando de tema, ¡¡¡en esta casa siempre hay comida!!!!! Hay fuentes con frutas, nueces, maníes, almendras, frutas secas y demases por todos lados. En el cuartito de la heladera siempre hay alguna torta que hizo la madre, sin olvidar el armario de los licores y vinos artesanales. Para ser una familia de cuasi abstemios, tienen MONTONES de alcohol.

Al lado de la cocina (que tiene 3 hornallas a gas y una a electricidad) hay hogar a leña cerrado, como una especie de salamandra, pero moderna. Cerrado parece una heladerita, para que se den una idea. Ahora que es invierno, está siempre prendido, y además de dar un lindo calorcito, tiene una superficie arriba, por lo que se puede usar para cocinar también. Aquí además es donde calentamos los ladrillos refractarios para llevar a la cama (les dije que hace frío en el cuarto de Ksenija???).

Ah, Rožica se acaba de comprar un secador de frutas. O sea, un koso como una parrilla con varios niveles con un quemador de gas abajo, donde se ponen cualquier tipo de frutas para secar… y por eso es que ahora hay manzanas, tomates, pasas de cualquier cosa (uvas, ciruelas, duraznos, kakis, etc) y muchas cosas más en las fuentes de las que les hablaba.

O sea, esta es una casa sin tele por cable, pero con horno a leña. Sin microondas, pero con secador de frutas. :)

Otra cosa más. Tienen calefacción central (a nafta, que está afuera de la casa), y los radiadores son gigaaaaaaaaaaaantes! No sé, me pareció notable el detalle.

Creo que nada más por ahora, al menos con respecto a la casa…

Viviendo en Ljubljana

Aquí es donde vivimos durante la semana.

Esta ciudad, la capital del país, queda en el centro geográfico de Slovenia, y fue una ciudad importante en los tiempos romanos (¿alguna vez escucharon hablar de Emona? Bueno, ese era el nombre de Ljubljana en la Antigüedad). Al parecer la vía romana pasaba por aquí para llegar a los balcanes y el Danubio oriental, y por eso era importante. O sea, que era una ciudad de paso ;-)

Hoy en día esta ciudad es un pueblo grande, o bien una ciudad de juguete. Todo es muy ordenado, limpio, lindo y chiquito. Todavía no vi ni un policía en la calle. Por toda la ciudad hay bicisendas, autos raros, árboles altos y (ahora) nieve.

Estamos viviendo en un departamento compartido con otras dos personas más. Es una casa con un sótano, una planta baja y otra alta. Los dueños acondicionaron el sótano para que tenga dos habitaciones (cada una para dos personas), una cocina y un baño (lamentablemente sin bidet… pero igual acá cuando hay bidets, tampoco son iguales a los nuestros).

Todo está nuevo, esta familia hace sólo 3 meses que terminó la refacción del sótano, y eso se nota. En la habitación (que será de unos 20 metros cuadrados) tenemos dos mesas de trabajo, dos sillas de director, un placard, y dos camas con un estante largo y como alacenas adosadas arriba. Yo tengo espacio para poner muchas más cosas de las que tengo, y Ksenija se encarga de hacerlo todo más acogedor (por favor, evitar el chiste fácil).

Como habrán sospechado, no tenemos una cama doble, y la disposición de los muebles no da como para cambiar eso… pero bueno, es lo que hay. Ksenija buscó y buscó y realmente le creo cuando le digo que esto fue lo mejor que vio. Además, la casa tiene ADSL, por lo que los hijos de la casera tienen que tirar el cable hasta la habitación. Hay que ver si se dan maña estos pibes (se llaman Simon y Uroš)… si siguen tardando me voy a encargar yo de la configuracion del ipchains a ver qué onda.

Nuestros companieros de piso son Ivo y Peter. El primero es un croata de cuarentaypico que estudia teología en la Universidad, y el otro es un veintilargo que labura en algo de construcción. Ivo cocina strudel mínimo dos veces por semana, y Peter no tiene mucho que decir, si bien habla inglés (Ivo, por el contrario, habla sólo en croata, si bien nació y vivió toda su vida en Ljubljana). El tiempo dirá cómo sigue la relación con estos muchachos. Por ahora nos limitamos a convivir :)

Nos levantamos a eso de las 7, desayunamos, y a las 8:30 salimos para la oficina. Ésta queda a unos 25 minutos a pie de distancia, en el barrio de Bežigrad. Está en un edificio de oficinas, y tengo una ventana que da al estacionamiento, y el sol (cuando aparece) pega directo sobre mi lugar de trabajo.

Al mediodía rajamos volando para comer algo, porque no nos podemos tomar mucho tiempo. Generalmente vamos al Mercator (cadena eslovena de supermercados) donde compramos pan y algo para poner adentro. Las opciones no son muchas, pero interesantes :) Ksenija elige entre milanesitas de berenjena y chocolate. Sí, así como lo leen, suele comerse un gran sánguche de chocolate. Yo por ahora he probado ponerle a mis chegusanes o bien las mencionadas milanesas o algún filet de merluza o cosas así. Estoy muy verde para el chocolate todavía ;-)

Entre las 15:00 y las 17:00 nos vamos para casa, pero nunca más allá de esa hora. De acuerdo al arreglo laboral provisorio que tengo, yo laburo las mismas horas que Ksenija. Entonces, esto depende de la carga laboral… igual para mí, como buen sudaca que soy, todo suena a pocas horas :)

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