Queja: cierra el Club.UK en Ljubljana

Los muchachos del British Council Eslovenia han puesto los pies en polvorosa, al menos en lo que respecta al Club.UK, que era el lugarcito más cool que tenía la ciudad para enterarse de las novedades del Imperio.

Según la noticia oficial, el British Council cambiará la forma en que realiza intercambios culturales y no sé qué más, pero lo importante es que no hay más Club.UK.

Ufa.

Ta bien, los libros y DVDs se transferirán a la biblioteca metropolitana de Ljubljana, pero igual, me cayó mal la decisión.

Quéselevacé.

Queja: ¿qué pasa con la moda?

Sí, voy a sonar como Pitufo Gruñón, pero la verdad es que no lo entiendo.

¿Cómo es posible que ahora esté de moda, entre las adolescentes y jóvenes, el jean-adentro-de-las-botas? ¿Nadie les avisó que no sólo es ridículo, sino que es un resabio de una de las peores décadas en lo que a moda se refiere? ¡Los ochentas no tienen que volver!

Lo que ocurre es que pegadita al trabajo tengo una escuela secundaria, y los párvulos ingresan a las 8 de la mañana, y por lo tanto me los cruzo todos los santos días…. y es imposible no notar la elección de ropa de las chicas.

En fin! Tenía que decirlo…. (con vos de Pitufo Gruñón), odio el jean adentro de las botas.

Septiembre, Madagaskar, No Internet

Se nota que estamos en septiembre.

Ljubljana en este mes es, aparantemente, así:

  • Frío y mucha niebla temprano a la mañana, al punto de no ver más allá de unos 100 metros. Despejado a media mañana, mediodía y tarde, con un cálido solcito que alegra los corazones. Más fresco por las noche, pero sin niebla y con buena visibilidad.
  • Las clases comienzan el 1 de septiembre, así que han vuelto las blancas palomitas a la escuela secundaria de la vuelta (como me apunta Ksenija, también los tachos de basura de la misma han vuelto a llenarse).

Más allá de estas actividades anuales, este fin de semana nos quedamos aquí, para tratar de ayudar a arreglar la conexión a Internet. No hubo caso. Verán, la cosa es así:

Zdravko, uno de los dueños, que admite no tener idea de nada al respecto, llamó a un compañero de trabajo “que sabe” para que distribuya el ADSL en todos los departamentos que alquilan (2 en total, para 8 personas, en dos casas pegadas). Este “técnico” sugirió la maravillosa idea de poner un router inalámbrico enviando la señal a las dos casas, cosa de que luego las computadoras se conecten sin cables y a otra cosa mariposa.

¿Hace falta decir que no anda ni para atrás? No, ¿no? Bueno, no importa, lo que más me saca es que yo algo entiendo del tema, habiendo configurado muchos de estos routers/firewalls/masquerades (si bien no con wireless, lo admito), y este tipo no tiene LA MENOR IDEA sobre cómo solucionar un problema. Pero claro, al ser amigo del dueño, en la casa le creen. Lo feo es que Ksenija lo agarró diciéndole cualquier verdura a los dueños sobre cuál era el problema (como que mi computadora tenía demasiadas cosas instaladas como para poder conectarse, etc), si bien cuando hablamos entre nosotros está claro que el problema pasa por el router (hicimos pruebas con su notebook y tampoco pudo hacerlo andar).

¿En resumen? Desde hace más de un mes que no tenemos Internet, y no pinta bien. Este pibe vino un par de veces, siempre tarde a la noche, dando vueltas entre el router y mi máquina, y nunca solucionó nada. Y a mí, que este finde podría haberme internado para hacerlo andar, no me dejaron la llave para poder entrar a donde está la conexión.

En fin, respirar, respirar, respirar…

En otro orden de cosas, ayer fuimos a ver Madagascar. En pocas palabras: está buena, pero no es Shrek. Demasiado slapstick para mi gusto, y con una historia poco profunda. Sin embargo, la animación de los animales es acertadísima, especialmente -lo mejor de la peli- los pingüinos mafiosos (los lemures con acento indio y/o francés también suman, eh!).

En fin, tengo que ponerme a laburar nomás. Saludos y gracias totales!

¿Puedo quejarme un ratito?

¿Puedo? ¿Sí? Bueno, gracias.

El tema es el siguiente. A pesar de nuestras batallas legales a capa y espada contra el Corpus Burocrático Esloveno, como saben estoy 100% legal aquí en estas tierras.

Lo cual no quiere decir que el resto de los servicios -públicos y/o privados- no difrute perversamente al hacernos sentir, a nosotros los extranjeros, no queridos. Para muestra basta un botón (créanme que hay miles y miles).

Punto Uno. Para cobrar un sueldo, el gobierno requiere que la empresa deposite el salario en la cuenta bancaria del asalariado. Todo normal, ¿no?

Punto Dos. En los bancos, nosotros los extranjeros sólo podemos abrir cuentas para “no residentes”, a menos que presentenmos un permiso de residencia mayor a 6 meses, donde podrán -ahora sí- abrir una cuenta normal. Esto también tiene sentido, hasta cierto punto.

El problema está en que para hacer una transacción a una cuenta de “no residente”, el sistema bancario (universal en todo el país) toma a ésta como si fuera una transferencia al exterior, por lo que tiene una comisión bien alta, tarda más, y es un QUILOMBO de homebanking (sistema que suele romperse bastante seguido). Esto resulta en que una empresa tiene que hacer una maniobra muuuuy hinchapelotas para pagar un mísero sueldo… y todo eso por qué? Porque nací en otra parte! (nótese que para obtener el CUIT -código único para pagar impuestos- no tardaron nada).

Si a esto le agregamos más de 7 meses de burocracia para obtener un permiso inicial de residencia que sólo dura, sin excepción, 4 meses (y que ya estamos renovando), y la cantidad de oficinas (estatales y privadas) donde se rehúsan a hablar en inglés, se cometen errores y nadie se hace cargo (y nadie se queja…, claro), es como que día tras día, semana tras semana, mes tras mes, uno se amarga un poco.

Pero sólo un poco, a no desesperar. En cuanto llegue el próximo permiso, por 8 meses, quizás -si la gente del banco se digna a darnos bolilla- pueda lograr tener una cuenta común y corriente. Mientras tanto, se las arreglan para abonar mi teoría de que Eslovenia, por alguna razón u otra, parece “tener miedo” de los extranjeros que venimos a trabajar acá. Una teoría un tanto peligrosa, pero créanme, se siente así (y los eslovenos con los que la comento están de acuerdo en un 100%).

Bueno, tengo que seguir laburando. Sorry si no posteo fotos o cosas más interesantes (que tengo a patadas), pero bueno, ya saben la situación. Ayer vinieron a instalar Internet, pero obviamente no anduvo ni para atrás. Después les cuento más sobre “la solución” provista para compartir el acceso… no tiene desperdicio!