Proverbio chino que aplico todos los días

No sé qué tan auténtico será este proverbio, pero desde hace un tiempo lo incorporado a mi vida diaria. Aquí va:

Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.

Me he permitido agregarle un corolario, si se quiere, ya que la versión opuesta también sirve.

Cuando te inunde una enorme alegría, contesta una carta. Cuando te domine la congoja, promete algo.

Qué cierto es, muchachos, qué cierto es!

“Congoja” no es lo mismo que “enojo”, pero bueh.