El otro día hablábamos de García Márquez y de una traducción pobrísima al inglés de su “Cien años de soledad”. Hoy, en cambio, le toca el turno a la señora Rowling, y a lo que han hecho los traductores eslovenos con su serie de libros de Harry Potter.
Muchos de los nombres inventados por la Rowling para su “Mundo de la Magia” son basados en juegos de palabras en inglés, por lo que sus traducciones, es entendible, no son tarea muy sencilla… y menos aún cuando millones de fans tienen los ojos clavados en el resultado.
Ahora bien, para la traducción de Harry Potter al esloveno, el equipo decidió reelaborar la mayor cantidad de lugares posibles (la Academia Hogwarts se transformó en la Bradavičarska Akademija, por ejemplo)… pero no se detuvieron ahí: cambiaron, además, los nombres propios de los personajes.
Empecemos por el caso más sorprendente. El archi-enemigo-más-maloso de toda la septualogía, Lord Voldemort, fue rebautizado de un plumazo como Mrlakenstein, no sólo ignorando el título nobiliario, sino que cambiando totalmente el anagrama correspondiente (importante en el segundo libro) de Tom Marvolo Riddle a Mark Neelstin . No se asusten y sigan leyendo. Severus Snape, interpretado en las películas magistralmente por el siempre gratificante Alan Rickman, fue rebautizado como Robaus Raws. Gilderoy Lockhart, el zopenco Profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras del tercer año, se convirtió en Slatan Sharmer, y al bueno de Remus Lupin le develaron su secreto burdamente al transformarlo en Remus Wulf.
¿Cómo explicar semejante ad-lib? Intentaré elaborar una teoría.
Los nombres originales de estos personajes son, en muchas ocasiones, inspirados en voces de otros idiomas más o menos cercanos al inglés, como ser el francés o el latín. Un nombre como “Voldemort” le sugiere inmediatamente al público anglosajón algo oscuro y maligno, mientras que cualquier lector que sepa un poquitín de francés podrá atisbar el secreto del profesor Lupin sin mayores inconvenientes.
Ahora bien, cuando se trata del público esloveno, la cosa cambia. A la gran mayoría de los lectores, tanto adultos como jóvenes, los idiomas romances les son bastante ajenos, mientras que el alemán, por el contrario, resulta muy cercano (de hecho sorprende que luego de 500 años de dominación Austro-Húngara, los eslovenos no hablen directamente alemán…). Entonces, se podría entender que el nombre Mrlakenstein (que, digámoslo ya, no significa nada ni en esloveno ni en alemán) sugiera en el público esloveno algo similar a lo que el nombre Voldemort sugiere en el público inglés.
Pero bueno, esa es la teoría. Basta de explicaciones sensatas. Que le hayan cambiado el nombre a Severus Snape (que en inglés sugiere “seccionar”, “serpiente”, “severidad” y “mala onda a granel”) por el inocuo Robaus Raws (raus significa “afuera” en alemán, ¡qué miedo!) me parece truchísimo, de cuarta, de-no-creer-por-lo-malo-mirá.
He dicho. ¿Qué piensan los anglo, germano y eslovenoparlantes que leen esto?