El otro día pensaba sobre hacía cuánto tiempo que no me sentaba a escribir al blog. Con vergüenza vi que la última entrada era del 16 de septiembre, y entonces dije ¡basta, a escribir! En general me gusta mantener el blog actualizado al menos tres veces a la semana, y en vez de azotarme por no haberlo logrado esta semana, decidí contarle al mundo en qué ando en estos días. Me conozco, seguramente volveré en un par de años a leer esta entrada y recordaré -en plan saudade- sobre aquellos lindos días de septiembre en Ljubljana.
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